La realidad virtual suele tener dos peajes: el precio del visor y la cantidad de cables que aparecen después por el salón. Las Meta Quest 3 de 512 GB se saltan al menos el segundo, porque funcionan de forma independiente, y ahora también suavizan un poco el primero. En Amazon pasan de 619,99 euros a 526,99 euros, con un descuento del 15% y un ahorro real de 93 euros.
Ese 15% queda lejos de las rebajas enormes que aparecen en otros dispositivos, pero aquí hablamos de la versión más completa, con 512 GB de almacenamiento, y no de un accesorio ni de un modelo recortado. Además, los 526,99 euros representan el precio más bajo disponible actualmente en Amazon para esta configuración. Sigue siendo una compra importante, desde luego, pero pagar casi 100 euros menos cambia bastante las cuentas.
Un visor que funciona por su cuenta y deja ver lo que ocurre alrededor
Las Quest 3 pueden ejecutar juegos y aplicaciones sin depender de una PlayStation, una Xbox o un PC. Dentro llevan la plataforma Snapdragon XR2 Gen 2, con un rendimiento gráfico que Meta sitúa en el doble del ofrecido por las Quest 2. Esto permite cargar escenarios más detallados, mejorar las texturas y mover experiencias más complejas sin tener un ordenador encendido en otra habitación.
Los 512 GB también tienen bastante sentido en este tipo de producto. Los juegos de realidad virtual han ido creciendo y quedarse sin espacio obliga a borrar, descargar otra vez y esperar. Aquí hay margen para mantener instalada una biblioteca amplia, además de vídeos y aplicaciones. No todo el mundo necesitará tanta capacidad, pero quien piense utilizar las gafas durante varios años agradecerá no haber elegido el almacenamiento justo.
La imagen se muestra mediante dos pantallas con una resolución de 2.064 x 2.208 píxeles por ojo. Las lentes pancake mejoran la claridad en una zona más amplia de la imagen y permiten un cuerpo más fino que el de las Quest 2. Esto no elimina por completo la necesidad de colocar bien el visor, porque sigue siendo importante ajustar la distancia interpupilar y la correa, pero resulta menos fácil perder el punto nítido con un pequeño movimiento.
La gran diferencia frente a unas gafas dedicadas únicamente a la realidad virtual está en la realidad mixta. Las cámaras exteriores muestran la habitación a color y el sensor de profundidad ayuda a detectar el espacio, de modo que los objetos digitales pueden colocarse sobre una mesa, una pared o el suelo real. Sirve para jugar, entrenar, ver varias pantallas virtuales o simplemente evitar llevarse una lámpara por delante. Esto último parece una tontería hasta que uno empieza a moverse con la cara cubierta.
Los mandos Touch Plus vienen incluidos y prescinden de los grandes anillos de generaciones anteriores. También se pueden controlar determinados menús y aplicaciones con las manos, sin sostener ningún mando. El seguimiento utiliza seis grados de libertad, por lo que registra tanto hacia dónde miramos como nuestra posición al desplazarnos por la zona de juego.
Hay, eso sí, un punto que no conviene esconder: la autonomía. Meta calcula alrededor de 2,2 horas de uso medio, aunque puede ser menor en aplicaciones exigentes o experiencias de realidad mixta. Una carga completa tarda aproximadamente dos horas y media con el adaptador incluido. Para partidas cortas es suficiente; para sesiones largas, probablemente termine apeteciendo una correa con batería adicional.
La correa básica que viene en la caja cumple, pero no es precisamente el accesorio más sofisticado del conjunto. Ajustarla bien marca una diferencia enorme en comodidad, especialmente porque el peso queda apoyado en la parte frontal. Antes de gastar más dinero, merece la pena probarla unos días: algunas personas se adaptan sin problema y otras empiezan a buscar una correa rígida casi de inmediato.
Con el 15% de descuento, las Meta Quest 3 de 512 GB se quedan en 526,99 euros en vez de 619,99 euros. No es un capricho barato ni pretende serlo, pero esos 93 euros de ahorro dejan la versión con más almacenamiento en su precio más bajo disponible actualmente en Amazon. Para quien ya estaba buscando unas gafas autónomas y no quería conformarse con las ópticas del modelo 3S, esta bajada tiene bastante más peso del que su porcentaje deja ver.