Durante varios años, Amazon Fresh representó una de las ideas más llamativas sobre el futuro de los supermercados. Sus tiendas prometían reducir las filas, automatizar el cobro y trasladar parte de la comodidad del comercio electrónico a una compra física.
Los videos de clientes utilizando carritos con pantallas y sensores se hicieron populares en redes sociales. El sistema reconocía los productos colocados en el carro, actualizaba el importe de la compra y permitía pagar sin pasar por una caja convencional.
Sin embargo, la estrategia no terminó como Amazon esperaba. En enero de 2026, la compañía anunció que cerraría sus tiendas físicas Amazon Fresh y Amazon Go para concentrar sus inversiones en la entrega online de alimentos y en la expansión de Whole Foods Market.
Amazon Fresh no desapareció. La marca continúa funcionando principalmente como supermercado digital, incluido su servicio en España, donde permite comprar alimentos y recibirlos el mismo día en franjas de entrega seleccionadas.
AMAZON JUST ANNOUNCED SOME BIG CHANGES IN ITS GROCERY SEGMENT
Amazon $AMZN announced plans to expand its Same-Day Delivery service for fresh groceries to additional communities in 2026
Amazon said it will open more than 100 new Whole Foods Market stores over the next few years… pic.twitter.com/tVerx0EU4z
— Evan (@StockMKTNewz) January 27, 2026
El carrito inteligente que parecía sacado del futuro
Una de las tecnologías más conocidas de Amazon Fresh fue el Dash Cart, un carrito equipado con cámaras, sensores y una pantalla táctil. El usuario podía identificar su cuenta, introducir productos y consultar en tiempo real cuánto llevaba gastado.
Si retiraba un artículo, el sistema debía reconocerlo y descontarlo de la cuenta. Al terminar, el cliente podía completar el pago sin vaciar nuevamente el carrito en una cinta transportadora.
Amazon también experimentó con la tecnología Just Walk Out, basada en cámaras y sensores distribuidos por el establecimiento. El sistema seguía los productos que cada persona tomaba o devolvía y generaba el cobro cuando salía de la tienda.
Aunque estas tecnologías redujeron algunos pasos de la compra, no consiguieron resolver el desafío principal: operar una red de supermercados físicos de forma rentable y a gran escala.
Amazon terminó cerrando sus supermercados físicos
La primera tienda Amazon Fresh abrió en Los Ángeles en 2020. La compañía expandió posteriormente el formato por Estados Unidos y Reino Unido, combinando establecimientos con cajas tradicionales, carritos inteligentes y sistemas de pago automatizado.
El crecimiento terminó perdiendo impulso. Amazon congeló aperturas, cerró varios locales y modificó repetidamente el modelo. Finalmente, anunció el cierre de sus supermercados Amazon Fresh y de las tiendas de conveniencia Amazon Go. Algunas ubicaciones se convertirían en establecimientos Whole Foods.
La propia empresa reconoció que no había conseguido crear un modelo suficientemente diferenciado y escalable. En cambio, Whole Foods, adquirida por Amazon en 2017, mostró un crecimiento más sólido y se convirtió en la principal marca de su estrategia física de alimentación. Amazon planea abrir más de 100 nuevas tiendas de esa cadena durante los próximos años.
La tecnología desarrollada tampoco quedará necesariamente abandonada. Just Walk Out ya se utiliza en cientos de establecimientos de terceros, incluidos estadios, aeropuertos y tiendas pequeñas.
En Barcelona, Amazon Fresh es un servicio online
El texto original afirmaba que Amazon había inaugurado una sucursal física de Fresh en Barcelona. En realidad, la presencia de la marca en la ciudad corresponde a su servicio de supermercado online.
En 2025, Amazon amplió su cobertura en la provincia de Barcelona a más municipios y códigos postales, permitiendo que un mayor número de usuarios recibiera productos frescos y artículos cotidianos mediante entregas rápidas.
Actualmente, Amazon Fresh está disponible en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Zaragoza y diferentes zonas cercanas. Los clientes realizan la compra desde la web o la aplicación y seleccionan una franja para recibirla en su domicilio.
La historia de Amazon Fresh muestra que la tecnología más llamativa no siempre garantiza el éxito comercial. Los carritos inteligentes y las tiendas sin cajas parecían anticipar el supermercado del futuro, pero Amazon terminó apostando por algo menos espectacular y más cercano a su negocio original: comprar desde casa y recibir el pedido lo antes posible.