Hay formas bastante caras de empezar a montar una casa inteligente. Y luego está simplemente cambiar una bombilla. La TP-Link Tapo L530E se encuentra ahora por 9,39 euros, cuando su precio original era de 17,99 euros. Eso supone un 48% de descuento, prácticamente dejarla a mitad de precio.
Por menos de diez euros, la idea es sencilla: enroscarla en una lámpara con casquillo E27, conectarla al WiFi y empezar a controlar la iluminación desde el móvil. No necesita un hub, puente ni otro dispositivo intermedio, algo que evita complicar una instalación que precisamente debería ser fácil. Funciona mediante WiFi de 2,4 GHz y se configura desde la aplicación Tapo.
Mucho más que encender y apagar la luz desde el sofá
La L530E puede mostrar hasta 16 millones de colores, así que podemos pasar de una luz blanca convencional a tonos azules, rojos o prácticamente cualquier combinación que se nos ocurra. También permite ajustar la temperatura del blanco entre 2.500 y 6.500 K, desde una iluminación cálida para terminar el día hasta una más fría para trabajar o estudiar.
Su brillo máximo es de 806 lúmenes, aproximadamente lo que ofrecería una bombilla tradicional de 60 W, aunque aquí el consumo real es de solo 8,7 W. La intensidad puede regularse entre el 1% y el 100%, por lo que la misma bombilla puede servir para iluminar una habitación o quedarse como una luz ambiental bastante tenue por la noche.
Quizá lo más útil termine siendo la automatización. Desde la aplicación se pueden crear horarios para que la luz se encienda antes de levantarnos, se apague automáticamente al salir de casa o cambie de intensidad a determinada hora. También dispone de modos de amanecer y atardecer y de un Modo Ausente, que enciende y apaga la iluminación para simular que hay alguien en casa.
Y sí, también podemos hablarle. Es compatible con Amazon Alexa y Google Assistant, de modo que órdenes bastante básicas como encender la luz, cambiar el color o bajar el brillo pueden hacerse sin tocar el teléfono. No es precisamente ciencia ficción a estas alturas, pero sigue siendo cómodo cuando uno ya está metido en la cama y descubre que se ha dejado la lámpara encendida.
Otro detalle agradable es que recuerda su último estado. Si pierde la conexión o se produce un corte de corriente, puede recuperar la configuración anterior en lugar de obligarnos a ajustar otra vez el color y la intensidad. TP-Link cifra además su vida útil en unas 15.000 horas.
La gracia de esta oferta está en que experimentar con iluminación inteligente cuesta prácticamente lo mismo que algunas bombillas LED convencionales. La Tapo L530E pasa de 17,99 euros a solo 9,39 euros, con un 48% de descuento. A ese precio, casi tiene más sentido probar una en una habitación y decidir después si queremos llenar la casa de colores.