Desde hace siglos, el ser humano ha buscado el secreto de la inmortalidad, pero la naturaleza parece haber encontrado su propia versión. Algunas especies marinas han desarrollado habilidades extraordinarias para resistir el envejecimiento y regenerar sus células, lo que les permite vivir durante siglos o incluso revertir su ciclo de vida. ¿Qué hace que estos organismos sean únicos y qué implicaciones tiene su estudio en la ciencia?
Animales amortales: ¿Existe realmente la inmortalidad en la naturaleza?

La idea de un ser vivo inmortal parece sacada de la ficción, pero en el mundo marino existen especies con una longevidad asombrosa. Sin embargo, los científicos prefieren hablar de amortalidad en lugar de inmortalidad, ya que estos organismos pueden evitar el envejecimiento, pero no son inmunes a enfermedades, depredadores o cambios en su entorno.
Su estudio no solo es fascinante desde un punto de vista biológico, sino que también plantea interrogantes sobre el envejecimiento humano y las posibles aplicaciones en la medicina regenerativa.
Las especies marinas que desafían el paso del tiempo

Según la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), existen seis especies marinas con características amortales, capaces de resistir el envejecimiento y sobrevivir en condiciones extremas.
1. Esponja de mar (Anoxycalix joubini)
Este invertebrado, que habita en las frías aguas de la Antártida, es considerado el animal más longevo del planeta, con ejemplares que podrían superar los 10.000 años. Su secreto radica en un metabolismo extremadamente lento y en su capacidad de regeneración celular.
2. Medusa inmortal (Turritopsis dohrnii)
Este diminuto organismo marino, de menos de 5 mm, es capaz de revertir su ciclo de vida mediante un proceso conocido como transdiferenciación celular. Cuando enfrenta condiciones adversas, regresa a su etapa juvenil, evitando así la muerte biológica.
3. Almeja de Islandia (Arctica islandica)
Conocida como Ming, esta almeja alcanzó una edad récord de 507 años. Su crecimiento lento y su capacidad de reparación del ADN reducen la acumulación de mutaciones, retrasando el envejecimiento.
4. Tortuga gigante de los Galápagos (Chelonoidis abingdonii)

Famosa por su longevidad, el último ejemplar conocido de su especie, «Solitario George», vivió hasta los 102 años. Actualmente, otras especies de tortugas en Galápagos continúan desafiando los límites de la edad.
5. Esturión
Este pez de agua dulce puede superar los 100 años de edad. Su metabolismo le otorga una gran resistencia a enfermedades, lo que contribuye a su longevidad.
6. Hidra

Este pequeño organismo marino es capaz de regenerar constantemente sus células, evitando el envejecimiento. Su biología es objeto de estudio en la medicina regenerativa.
¿Por qué son amortales y no inmortales?

El término «inmortalidad» sugiere una existencia eterna, algo que no ocurre con ninguna especie conocida. Los organismos amortales pueden evitar el envejecimiento, pero siguen siendo vulnerables a factores externos como depredadores, enfermedades o cambios en su hábitat.
Su estudio despierta un gran interés en la ciencia, ya que entender sus mecanismos de regeneración podría ser clave para retrasar el envejecimiento humano y desarrollar nuevas terapias médicas. Aunque la inmortalidad sigue siendo un concepto inalcanzable, la amortalidad podría acercarnos a una vida más larga y saludable.
Fuente: Infobae.