Un informe que se publicó esta semana ilustra el daño que pueden causar las bacterias “comecarne”.
En Florida los médicos trataron a un hombre de 74 años cuyos miembros estaban infectados con Vibrio vulnificus, culpable común de la fascitis necrotizante, también conocida como enfermedad de la bacteria comecarne. El hombre sobrevivió, pero al precio de perder la mitad de su pierna derecha. Aunque estos casos extremos no son frecuentes, el aumento de temperatura de los océanos debido al cambio climático está provocando que haya cada vez más en los EE.UU., según advierten los doctores.
Bacterias que destruyen la carne
La enfermedad en realidad no refleja la realidad de la fascitis necrotizante, aunque el nombre es lo que ha quedado en el imaginario popular.
Advertencia: hay imágenes a continuación que pueden herir sensibilidades.
Algunas bacterias como la Vibrio vulnificus pueden entrar por una herida abierta, dando lugar a una destructiva infección de la piel y el tejido que hay debajo (que incluye la fascia). Esa destrucción tiene el aspecto de carne a medio comer, aunque las bacterias en realidad no se alimentan de la carne. La V. vulnificus, prima de la bacteria que causa el cólera, también puede causar enfermedad gastrointestinal, en cuyo caso la infección suele contraerse por comer mariscos crudos o poco cocidos. Se encuentra mayormente en agua salada cálida o sucia.
Según el informe de este caso el hombre fue a consultar a los médicos a tres días de haberse lastimado la pierna derecha por saltar al agua en la costa de Florida. Su herida abierta seguía causándole dolor y estaba rodeada de hematomas y ampollas de sangre. Un día después de lastimarse, también notó que la piel de su brazo derecho se veía diferente. Los médicos eliminaron todo el tejido muerto e infectado en los miembros del hombre, y los análisis confirmaron que estaba infectado con V. vulnificus..
La fascitis necrotizante puede propagarse muy rápidamente y volverse fatal, y se requiere terapia urgente con antibióticos e incluso a veces, cirugía Incluso con el tratamiento, casi la cuarta parte de los enfermos morirá. En este caso los médicos decidieron amputar la pierna del hombre por arriba de la rodilla y usaron injertos de piel (tomados de otras partes de su cuerpo) para el brazo derecho. A los seis meses de llevar a cabo estos procedimientos el brazo y el resto de la pierna del paciente habían sanado bien, según informaron.
Las fotos de la pierna derecha del hombre pueden verse a continuación.

Infrecuente, pero cada vez menos
Las infecciones por V. vulnificus no son frecuentes en EE.UU. y se informan cada año unos 150 a 200 casos ante los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. Pero su presencia parece estar aumentando según pasa el tiempo.
En 2023 un estudio encontró que los casos en el este de EEUU. habían aumentado ocho veces entre 1988 y 2018, por ejemplo. Los eventos climáticos extremos como las olas de calor y los huracanes, también provocan un aumento en la cantidad de casos. En 2024 hubo 82 casos en Florida, estableciendo un récord, y muchos ocurrieron después del huracán Helene. Los eventos climáticos y el calentamiento de los océanos continuarán debido al cambio climático, y con ello aumentarán los casos de V. vulnificus.
“La abundancia y alcance geográfico de la bacteria V. vulnificus aumentará, según los cálculos, debido a factores relacionados con el cambio climático como el aumento de las temperaturas de las aguas, las tormentas fuertes y repentinas, los cambios en la salinidad y las condiciones propicias para las algas”, señalaron los autores del trabajo que se publicó el miércoles en el New England Journal of Medicine.
Algunos expertos intentan ahora prevenir de manera proactiva los brotes de V. vulnificus al predecir dónde es más probable que aparezca en aguas costeras, a pesar de que la iniciativa no tiene todavía mucho respaldo de parte de la industria de los mariscos y frutos de mar.