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Atom XL es el teléfono perfecto para llevarte de vacaciones o a una aventura peligrosa

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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

Durante años he considerado la posibilidad de usar un teléfono secundario para vacaciones, pero todos los modelos que he valorado para ese fin me obligaban a renunciar a algo. El Atom XL es el primer modelo que realmente me llevaría a la playa, a la montaña o a una aventura en el Amazonas.

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Y no, no es que mi vida sea muy aventurera precisamente, pero cuando me voy de vacaciones me gusta relajarme, y llevar constantemente un dispositivo de cristal de seis pulgadas y media y 1.000 euros en el bolsillo que encima no es mío no cuadra con mi idea de relax. Los móviles actuales, para empezar, no suelen llevarse bien con el agua, y aunque tengan certificación IP68 tampoco se llevan bien con los golpes o los arañazos. Eso por no mencionar que son lo bastante enormes como para resultar un incordio en los bolsillos de bañadores y pantalones de verano. Finalmente está el tema de la batería, que ha mejorado mucho pero sigue siendo un inconveniente en determinados entornos en los que el acceso a la corriente eléctrica se complique durante un par de días.

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Por todo lo anterior siempre he barajado la idea de usar un segundo móvil que no me importara romper en vacaciones, pero la mayor parte de los modelos baratos son igual de frágiles que los caros o sus funciones dejan mucho que desear. La idea de tener un móvil solo para hacer llamadas y enviar mensajes con que el que disfrutar realmente de tu tiempo libre suena muy bohemia, pero a mi me parece muy poco realista. Durante mis vacaciones no quiero usar un teléfono de 1994 solo porque es pretendidamente chic. Quiero poder seguir accediendo a mis redes sociales y sacando fotos decentes. Quiero seguir usando Spotify, atender un correo urgente si es necesario, usar el GPS, y consultar en Google de qué está hecho ese plato tan raro del menú en el restaurante africano. En vacaciones uso el móvil tanto o más que en mi vida cotidiana. Pretender renunciar a eso en aras de una idea romántica del descanso no tiene sentido, al menos para mi.

También pensé en hacerme con un móvil de los denominados ruggerized pero o son modelos muy caros, o demasiado grandes y pesados.

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Sirva esta introducción tan larga y tan filosófica para explicar por qué me ha gustado tanto el Atom XL. Trataré de resumirlo en una descripción de una sola frase y así podemos comenzar el análisis propiamente dicho

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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

Personalmente no necesito más que eso. Puedo llevar el Atom XL conmigo a nadar en el mar sin estar constantemente imaginando que alguien me lo va a robar en la orilla. Puedo irme con él de excursión al monte y dormir al raso sabiendo que no necesito cargador, colgarlo del manillar de la mountain bike y ponerlo hasta arriba de barro, o lanzarlo descuidadamente a la mesa de una taberna sabiendo que no se va a romper ni aunque resbale y caiga al suelo o le caiga encima una jarra de cerveza entera.

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Es el teléfono perfecto para llevar de fiesta o para aceptar una de esas propuestas de Gandalf que siempre terminan un poco regular.

Atom Vs Atom L Vs Atom XL

El nombre de Atom XL viene a cuento de que estamos ante la versión grande del Atom, otro móvil blindado que Unihertz lanzó en 2018 con menores especificaciones y una diminuta pantalla de 2,45 pulgadas. Para complicar más las cosas existe un Atom L, que es como el XL, pero sin funciones de Walkie Talkie. Ahí va una tabla comparativa con los tres.

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El Atom original se queda demasiado atrás como para ofrecer una experiencia parecida a la que estamos acostumbrados con un smartphone convencional. Eso por no mencionar que su autonomía es escasa. La diferencia entre el Atom L y el XL no está en esa tabla. Es el walkie talkie.

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Resulta que el Atom XL lleva integrado un walkie-talkie DMR capaz de conectarse a otros dispositivos compatibles simplemente seleccionando la frecuencia, abriendo la app y pulsando un botón para hablar. La antena del walkie es grande, se conecta a un puerto en la parte superior del terminal y tiene un alcance de 8km independiente del clima o la topografía. Lamentablemente no he podido probar ese alcance simplemente porque no tengo otro walkie-talkie con el que hablar.

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Captura de pantalla: Carlos Zahumenszky / Gizmodo
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Un problema que sí he apreciado es que la aplicación del walkie-talkie se come la batería a una velocidad pasmosa. Si no vas a usar esta función conviene que cierres completamente la aplicación. Ni siquiera la dejes corriendo en segundo plano o los tres días se autonomía se convertirán en uno.

Diseño y resistencia

Aunque es un dispositivo bastante grueso y ciertamente muy pesado (243,5 gramos), el Atom XL es cómodo de llevar. Probablemente tiene que ver con el hecho de que los fabricantes nos han acostumbrado tanto a llevar móviles monstruosamente grandes que este ya se nos hace pequeño. Su pantalla de 4 pulgadas es exactamente igual que la terminales tan míticos como el iPhone 5 o el Nexus S. Es perfectamente accesible con una sola mano y lo bastante grande como para que podamos teclear en pantalla con agilidad.

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Los bordes del dispositivo están forrados de paragolpes de plástico grueso y placas de aluminio atornilladas que le confieren un aspecto a medio camino entre un dispositivo profesional y algo pensado para llevar a una expedición a la Antártida.

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Hablando de Antártida, ¿cómo de resistente es el Atom XL? El terminal cuenta con el estándar militar MIL-STD-810G. En teoría eso significa que ha pasado por una batería de 29 exigentes pruebas físicas de resistencia. Lamentablemente el MIL-STD no es un estándar en el sentido de que no existe una entidad certificadora por la que los fabricantes tengan que pasar de forma obligatoria para obtener el sello de calidad. En la práctica un fabricante puede pasar las pruebas en sus laboratorios y no rendir cuentas a nadie.

En este caso Unihertz asegura que el Atom XL es a prueba de agua, de suciedad y de golpes, pero en ningún momento especifica en qué grado. En teoría debería de poder resistir caídas repetidas desde un metro sobre cemento. ¿Las resiste? Las tres veces que lo he probado sí, pero basta que en la cuarta tenga mala suerte y el cristal pille una piedrecita en el suelo para que se rompa. Yo no tentaría a la diosa fortuna más de lo que ya lo he hecho. Eso por no mencionar que, aunque no se rompa, una caída así generalmente deja feas muescas en el aluminio.

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No cayó con la pantalla hacia abajo, pero sobrevivió.
Gif: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

¿Resiste el agua? Pues mira, lo he tirado a charcos. lo he sumergido en un estanque (con patos) y luego lo he metido debajo del grifo para lavarlo y sigue como una rosa, pero de nuevo no hablamos de una certificación infalible. La avería podría pasar igualmente. Lo que está claro es que el Atom XL resiste mucho más que cualquier teléfono convencional, lo que lo hace ideal para actividades al aire libre o trabajos en los que los golpes, la suciedad o el agua son frecuentes.

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Ya es mala suerte tirarlo al agua y pillar una piedra, pero el Atom XL resistió igual.
Gif: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

Por cierto, también lo tuve en el congelador durante media hora a -15 grados Celsius. Al salir funcionaba perfectamente, así que se llevará bien con tus escapadas a la estación de esquí.

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Usando el Atom XL

El Atom XL lleva un procesador Mediatek Helio P60. Se trata de un chip de 12 nanómetros presentado en 2018. Tiene ocho núcleos (4 ARM Cortex-A73, y 4 ARM Cortex-A53) y una gráfica Mali G-72MP3. En términos de potencia, queda algo por debajo del Snapdragon 660, lo que ya nos da cierta idea de a qué nos enfrentamos. El Atom XL no es un móvil especialmente potente, pero sus 6GB de RAM y su pantalla pequeña y con menor resolución ayudan a que las aplicaciones corran de forma más o menos fluida.

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Definitivamente no es la experiencia de un flagship, pero quitando una demora ocasional al cargar una aplicación, no he encontrado problemas significativos. Hasta he podido echar unas partidas al Asphalt 9 Legends sin más problemas que casi un minuto de carga de la app y el usar una pantalla mucho más pequeña de lo que estamos acostumbrados.

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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo
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El dispositivo cuenta con unos grandes botones físicos que lo hacen cómodo de desbloquear incluso con guantes. Eso sí, necesitarás unos guantes con superficie capacitiva, sobre todo si son gruesos. Con unos guantes de lana puedes llegar a interactuar con la pantalla si aprietas un poco. El botón físico del lateral izquierdo es especialmente útil, ya que permite configurar cualquier función con un clic, con doble clic, o con clic sostenido. Es perfecto para hacer cosas como sacar fotos sin quitarnos los guantes. Sobre todo si activamos una opción en la app de cámara que permite movernos por los menús con los botones de volumen. En cuanto al desbloqueo de pantalla, puede hacerse por clave, huella dactilar o cara. Este último es especialmente útil para situaciones con guantes o manos húmedas, pero no funciona en la oscuridad.

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La cámara principal del teléfono lleva un sensor de 48 megapíxeles con estabilización electrónica. La aplicación de cámara es simple a más no poder, con solo un modo automático, otro “pro” que nos permite ajustar el balance de blancos el ISO y la exposición, un modo vídeo y un modo timelapse. Instalar alguna aplicación de cámara externa como A Better Camera no mejora mucho las cosas porque el hardware no da más de sí.

Obviamente, no va a ganar el premio a la mejor cámara móvil del mercado, pero al menos sus resultados no son terribles. Hasta se las apaña moderadamente bien de noche o sacando selfies. En la caja de herramientas instalada por Unihertz hay además un modo subacuático para usar la cámara bajo el agua con los controles físicos.. Es, en definitiva, una cámara lo bastante funcional como para que la lleves al monte y regreses satisfecho con las fotos que hayas tomado. A continuación algunos ejemplos.

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En resumen

Se me hace difícil pensar en el Atom XL como teléfono principal a menos que tu trabajo sea algo como monitor de rafting o ingeniero forestal. Es un teléfono demasiado específico como para que sus características lo hagan preferible a otros en la gran ciudad. Su auténtico territorio es el campo, donde su resistencia, su competencia a la hora de ejecutar cualquier función que le pidas y su interminable batería lo hacen brillar con luz propia. Eso por no mencionar que el poder usarlo como Walkie Talkie lo hace muy apto para llevarlo en excursiones ya un poco más serias.

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Foto: Carlos Zahumenszky / Gizmodo

Todo lo que hace el Atom XL, lo hace lo bastante bien como para que no eches de menos tu teléfono principal, y eso lo convierte en un extraordinario móvil para vacaciones, para aventuras o para el tiempo libre. Su precio, además, no es nada prohibitivo.

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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