Seguir Martín Nicolás Parolari
Un estudio en Groenlandia detectó modificaciones inéditas en el ADN de algunas poblaciones de osos polares expuestas a temperaturas más altas. Los cambios, vinculados a los llamados “genes saltarines”, muestran que la especie está reaccionando a nivel molecular al deshielo, pero también dejan una advertencia incómoda: adaptarse no es lo mismo que sobrevivir cuando el entorno cambia más rápido que la biología.
Luces de neón, estructuras suspendidas y drones que cruzan el espacio a una velocidad que desafía al ojo humano. Antes incluso de que empiece la competencia oficial, el Phygital Drone Racing deja en claro que no se trata solo de correr más rápido, sino de aprender a competir en tres dimensiones, dentro de un entorno diseñado como un videojuego llevado al mundo real.
En los Games of the Future no todo gira en torno a ganar o perder. El evento funciona como un laboratorio a cielo abierto donde se ensaya una nueva relación entre deporte, juego y público. Una en la que mirar ya no alcanza y participar empieza a ser parte central de la experiencia.
El pequeño vehículo del programa Argo fue incapaz de emerger para transmitir datos, pero siguió recopilando perfiles oceanográficos que ahora permiten evaluar la vulnerabilidad del glaciar Denman y la estabilidad relativa de Shackleton. Su ruta, reconstruida como un rompecabezas científico, abre una nueva ventana a uno de los entornos más inaccesibles del planeta.
Un análisis geoquímico de muestras lunares revela que Theia, el planeta que habría impactado contra la Tierra primitiva, no llegó desde los confines del sistema solar, sino que nació a nuestro lado. La investigación sugiere que ambos mundos compartieron el mismo reservorio de materiales antes de fusionarse en un choque que creó la Luna.
Un nuevo estudio demuestra que la luz tiene un impacto magnético mucho mayor de lo que se pensaba, hasta el punto de influir directamente en los espines atómicos. El hallazgo cuestiona uno de los supuestos clásicos de la física moderna, vigente desde los tiempos de Michael Faraday.
Un equipo del MIT ha logrado que un microrrobot aéreo, más ligero que un clip, vuele con una agilidad comparable a la de un abejorro. Gracias a un controlador basado en IA, el diminuto robot puede ejecutar volteretas rápidas, maniobras agresivas y aceleraciones extremas que superan en más del 400 % a sus versiones anteriores. Su potencial en rescates y conservación es enorme.
Aislado en resina desde tiempos remotos, un diminuto fósil hallado en Cantabria ha revelado una especie completamente nueva. Su excepcional estado de conservación permite asomarse a un mundo perdido: bosques tropicales, islas dispersas y una biodiversidad mucho más compleja de lo que imaginaban los paleontólogos.
La jornada tuvo goles, puntos, eliminaciones y finales. También tuvo robots avanzando ronda tras ronda, equipos que combinaron joystick y esfuerzo físico, y videojuegos que siguen en competencia. Lo que ocurrió hoy en los Games of the Future fue deporte, pero contado con reglas nuevas.
Robots que compiten, atletas que entrenan entre lo físico y lo digital, y una pregunta que atraviesa todo el proyecto: ¿estamos ante un nuevo tipo de deporte o ante una nueva forma de cultura? En la apertura de Games of the Future, sus principales responsables dejaron claro que la ambición va mucho más allá de un campeonato.
La saturación de satélites en la órbita terrestre baja ha alcanzado un punto crítico. Según científicos de la Universidad de Princeton, una tormenta solar podría ser el desencadenante de un colapso en cadena que inutilice infraestructuras espaciales clave.
Beber menos no es solo una moda entre los jóvenes, sino una estrategia silenciosa con efectos medibles sobre el sueño, la concentración y la creatividad. La ciencia empieza a confirmar que evitar la resaca y la ansiedad posterior al alcohol está dando a la Generación Z una ventaja real en el trabajo.
Un exoplaneta extremadamente ligero está perdiendo parte de su atmósfera de forma continua. Observaciones del telescopio James Webb revelan enormes colas de helio que se extienden miles de kilómetros en el espacio, un fenómeno que ayuda a entender cómo mueren lentamente algunos mundos lejanos.
Cuando se pregunta por el científico más famoso de la historia, el nombre de Albert Einstein suele aparecer de forma casi automática. La mayoría lo asocia con la teoría de la relatividad, aunque pocos sabrían explicar en qué consiste exactamente. Sin embargo, reducir su legado a una ecuación célebre o a una idea abstracta es quedarse muy corto. Buena parte de la tecnología que utilizamos cada día funciona gracias a descubrimientos de Einstein que rara vez se mencionan.
Durante años se ha repetido que la postura al dormir puede marcar el envejecimiento del rostro. Sin embargo, la evidencia científica apunta a que obsesionarse con cómo apoyamos la cara en la almohada es menos importante —y a veces contraproducente— frente a un factor mucho más decisivo: la calidad real del sueño.
Durante estos tres años de convivencia con ChatGPT se ha instalado una idea casi automática: que el buscador tradicional está perdiendo relevancia. La lógica parece sencilla. Un chatbot responde en lenguaje natural, permite repreguntar y ofrece resultados inmediatos sin necesidad de abrir diez pestañas. Sin embargo, los datos empiezan a dibujar un escenario bastante más matizado. ChatGPT no está sustituyendo a Google porque, en realidad, no se utiliza para lo mismo.
Un equipo científico español ha logrado por primera vez generar embriones de lince ibérico mediante fecundación in vitro, utilizando óvulos de hembras fallecidas y esperma conservado. El avance abre una nueva vía para reforzar la diversidad genética y consolidar la recuperación de una de las especies más amenazadas de Europa.
Un laboratorio en Países Bajos utiliza robots y neurociencia para estudiar por qué las cosquillas provocan risa, incomodidad o incluso dolor. El fenómeno, presente también en animales, podría revelar claves sobre la percepción, la evolución y los vínculos sociales humanos.
Durante los últimos 50 años, las canciones más escuchadas en Estados Unidos cambiaron de forma silenciosa pero profunda. Un análisis científico de más de 20.000 letras muestra que la música popular se volvió menos optimista, más simple y más cargada de palabras asociadas al estrés, reflejando —casi como un espejo— las crisis sociales que marcaron a cada generación.
El yacimiento descubierto en Turquía muestra conocimiento constructivo, simbolismo religioso y coordinación social siglos antes de la invención de la agricultura. El descubrimiento cuestiona la línea temporal tradicional y plantea si la civilización comenzó mucho antes de lo que se enseñó.