Seguir Martín Nicolás Parolari
Durante décadas pensamos que la personalidad y la salud mental dependían sobre todo del entorno. Pero un análisis masivo con gemelos idénticos apunta a algo más profundo: nuestros genes podrían estar moldeando la forma en que percibimos la realidad y reaccionamos ante ella.
Un cambio sutil en el tono de las hojas podría ser mucho más que una cuestión estacional. Según una investigación reciente, los árboles reaccionan al dióxido de carbono liberado por la actividad volcánica, convirtiéndose en sensores naturales capaces de alertar desde el espacio.
Puede parecer un experimento mental, pero los demógrafos ya lo han estudiado con modelos bastante precisos. Si los nacimientos se detuvieran de golpe, el impacto no sería inmediato, pero sí devastador: en pocas décadas, la sociedad empezaría a desmoronarse hasta cruzar un punto sin retorno.
El Sol es la base de toda la vida en la Tierra, pero también será el responsable de su final. Los modelos científicos actuales describen un proceso lento pero irreversible en el que nuestra estrella cambiará hasta volver imposible la existencia tal como la conocemos.
Una idea que parecía imposible empieza a ganar terreno en ciertos círculos científicos: y si todo lo que conocemos (galaxias, estrellas, incluso la Tierra) estuviera dentro de un agujero negro. No es una locura gratuita, sino una hipótesis que intenta explicar varios misterios del cosmos.
Las piezas recuperadas no son simples restos: son partes estructurales clave que permiten entender cómo se levantó una de las Siete Maravillas del Mundo.
La DJI Osmo Pocket 3 baja de 539€ a 310€: precio mínimo histórico para la mejor cámara compacta del mercado
La DJI Osmo Action 5 Pro baja de 379€ a 293€: precio mínimo histórico para la cámara de acción más completa del mercado
El Garmin Forerunner 255 baja de 349€ a 165€: precio mínimo histórico para el reloj deportivo que los runners de verdad llevan en la muñeca
Los Sony WH-1000XM5 bajan de 419€ a 171€: precio de escándalo para los mejores auriculares con cancelación de ruido del mercado
El Redmi Note 14 8+256GB 5G baja de 299€ a 143€: precio de gama baja para un móvil que juega claramente en otra liga
El Google Pixel 10 128GB baja de 899€ a 487€ con estos códigos promocionales: su precio más bajo hasta la fecha para el móvil con la mejor cámara del mercado
Un informe del World Inequality Lab pone números a una tendencia que lleva décadas creciendo. La concentración extrema de riqueza ha alcanzado un punto en el que una élite diminuta acumula más patrimonio que unos cuatro mil millones de personas.
En la remota isla Wilczek, donde hasta hace poco dominaba el hielo permanente, están apareciendo restos perfectamente conservados de animales marinos. El hallazgo no solo es sorprendente, también plantea una incógnita mayor: cómo llegaron allí. La respuesta podría cambiar lo que sabemos sobre la historia climática del planeta.
La computación cuántica se ha convertido en el nuevo campo de batalla tecnológico global. Mientras Washington y Pekín compiten por liderar, Japón prepara su propia estrategia en silencio. El objetivo no es menor: desarrollar sistemas capaces de cambiar el equilibrio de poder en la próxima década.
Una fractura geológica de más de 6.000 kilómetros avanza lentamente en África Oriental y despierta interrogantes sobre el futuro del continente. Los científicos advierten que este fenómeno podría terminar creando un océano completamente nuevo y modificar para siempre la geografía del planeta.
El informe de Transparencia Internacional muestra que la mayoría de los países no supera los niveles críticos de corrupción, lo que compromete directamente las políticas climáticas y la protección de poblaciones vulnerables.
Miles de fragmentos metálicos viajan a velocidades extremas alrededor del planeta. Lo que parecía un problema lejano se está volviendo crítico. Cada colisión puede generar más escombros y desencadenar un efecto en cadena capaz de afectar satélites, servicios esenciales y nuestra vida cotidiana.
Durante años, la computación cuántica se movió entre promesas exageradas y escepticismo técnico. Ahora, un experimento internacional logra una prueba clara: ciertos comportamientos cuánticos no pueden reproducirse con tecnología clásica. No es solo un avance, es un punto de inflexión.
La promesa de los navegadores con IA es facilitarlo todo. Pero detrás de esa comodidad, un informe reciente muestra algo inquietante: estos sistemas pueden acceder, analizar y reutilizar datos íntimos del usuario. La línea entre asistencia inteligente y vigilancia empieza a difuminarse.