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Ciencia

Beber agua de la misma botella de plástico parece inofensivo, pero los expertos advierten que tiene un límite seguro que no deberías ignorar

Investigadores europeos y asiáticos alertan de los riesgos de reutilizar botellas de plástico más allá de lo previsto. Nanoplásticos, bacterias y almacenamiento inadecuado pueden convertir una costumbre común en un problema de salud
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Millones de personas reutilizan a diario la misma botella de agua de plástico. Es un hábito que parece práctico y sostenible, pero los expertos recuerdan que estos envases fueron diseñados para un solo uso. Y el riesgo no es menor: lo que ahorra en comodidad puede costar en salud.

Estudios recientes han analizado las partículas invisibles que se liberan cuando el plástico entra en contacto prolongado con el agua, y los resultados no son alentadores. Lo que parecía una elección inocente podría ser una de las principales vías por las que ingerimos microplásticos sin darnos cuenta.

Nanoplásticos en cada sorbo

Nanoplasticos En Botella De Plastico
© Pixabay – Pexels

Investigadores publicaron en Proceedings of the National Academy of Sciences un dato que resulta difícil de ignorar: hasta 240.000 partículas por litro fueron detectadas en agua embotellada, muchas de ellas en forma de nanoplásticos.

Otro estudio, realizado por científicos chinos y publicado en Communications Biology, subrayó que las botellas de plástico representan una fuente principal de ingesta de microplásticos en los seres humanos. Estos fragmentos microscópicos no se quedan en el estómago: pueden transportar compuestos químicos como el benzopireno, con efectos adversos para el organismo.

El factor invisible: bacterias y malos hábitos de uso

Bacterias En El Plastico
© CDC – Pexels

El riesgo no viene solo del material. Según Per Saris, profesor de microbiología en la Universidad de Helsinki, beber de la misma botella durante semanas sin lavarla regularmente es una puerta abierta a la proliferación bacteriana.

La recomendación es clara: si se reutiliza una botella, debe lavarse con frecuencia y nunca almacenarse en condiciones adversas como ambientes húmedos o con altas temperaturas. El calor, en particular, acelera la liberación de partículas y favorece el crecimiento microbiano.

La alternativa más segura

La Autoridad Alimentaria de Finlandia aconseja limitar la reutilización de las botellas de plástico y optar por recipientes más seguros, como botellas térmicas de acero inoxidable o vidrio. Aunque el plástico haya sido útil y barato durante décadas, la evidencia apunta a que no es un material pensado para ciclos de uso prolongados.

En un contexto donde la conciencia ambiental empuja a reutilizar, la ciencia plantea una advertencia incómoda: no toda reutilización es segura, y cuando se trata de salud, conviene elegir envases que no liberen partículas invisibles cada vez que bebemos.

[Fuente: Diario AS]

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