Bitcoin no deja de subir, y esta vez no lo hace solo por el mercado. En Estados Unidos, el Congreso inicia una semana decisiva para el ecosistema cripto, mientras el presidente Trump promete convertir al país en el nuevo centro mundial de las criptomonedas. Las señales políticas y financieras parecen, por primera vez, alinearse con la adopción masiva.
Un nuevo pico para bitcoin en un clima favorable

Bitcoin alcanzó este lunes un nuevo máximo histórico, superando los 123.000 dólares, tras haber estado en 108.000 hace apenas una semana. La criptomoneda más popular del mundo ya es la quinta clase de activo más valiosa del planeta, con una capitalización de mercado que supera los 2,4 billones de dólares, incluso por encima de Amazon.
El entusiasmo no viene solo del mercado: en Washington, la Cámara de Representantes se prepara para tratar varios proyectos clave en lo que ya se denomina la “semana cripto” del Congreso. El respaldo de figuras influyentes como Donald Trump y el fuerte lobby del sector han generado una presión sin precedentes para acelerar la legislación.
Entre las iniciativas figura una ley ya aprobada por el Senado que regula las stablecoins, y otra mucho más amplia que busca definir la estructura completa del mercado cripto. La expectativa es alta, tanto dentro como fuera del sistema financiero.
Políticas, promesas y una industria en expansión

Trump, que en el pasado fue escéptico frente al mundo cripto, ha cambiado drásticamente su postura. Ahora propone hacer de EE.UU. la capital global de las criptomonedas si regresa a la presidencia. Su influencia va más allá del discurso: su familia está involucrada en minería, inversiones millonarias en bitcoin, el lanzamiento de una stablecoin propia y hasta en una moneda meme con su marca.
Este giro coincide con un crecimiento acelerado del poder del sector en Washington. Tras sentirse atacada durante la gestión de Biden, la industria ha invertido sumas considerables en campañas políticas, lobby y acciones de influencia. Los ETFs de bitcoin al contado —lanzados el año pasado— han ganado tracción, y varias empresas cotizadas están adoptando estrategias de compra masiva de BTC mediante deuda y acciones.
El ecosistema cripto se ha consolidado como una fuerza con voz propia, y los mercados responden con entusiasmo. Adam Back, CEO de Blockstream, lo resume así: “La demanda institucional se está alineando con los fundamentos de bitcoin. Y su oferta limitada está haciendo justo lo que fue diseñada para hacer.”