¿Te gusta el queso pero te preocupan sus efectos sobre tu salud? Bueno, tal vez sea buena suerte porque un trabajo de investigación que se dio a conocer esta semana apunta a que un poco de cheddar podría ayudar a mantener tu mente sana.
Unos científicos analizaron los datos de un estudio de residentes suecos a lo largo del tiempo. Quienes informaron consumir queso con alto contenido graso demostraron tener menos probabilidades de sufrir deterioro cognitivo a lo largo de dos décadas, en comparación con quienes no lo consumían. Aunque estos hallazgos no son prueba concluyente de que el queso podría prevenir el deterioro cognitivo, sí sugieren que se puede consumir este alimento sin preocuparse demasiado por su contenido graso.
“El queso, incluyendo el que tiene alto contenido graso, consumido en cantidad razonable como parte de una dieta equilibrada no parece causar daños a la salud del cerebro y podría vincularse con un riesgo levemente menor de sufrir deterioro cognitivo”, le dijo a Gizmodo la autora del trabajo Emily Sonestedt, científica nutricionista de la Universidad de Lund.
Queso y cerebro
Los alimentos son esenciales para nuestra vitalidad, pero conocer los beneficios para la salud de algún ingrediente específico no es tan sencillo. En comparación con las drogas experimentales, no es fácil aislar un alimento en particular y estudiarlo en un entorno controlado. Los estudios observacionales de nuestra alimentación suelen presentar dificultades.
Sonestedt señala que hay algunos estudios anteriores con datos observacionales de países como Japón y Reino Unido que señalaban a una posible conexión entre el consumo de queso y la disminución en el riesgo de sufrir deterioro cognitivo.
“Sin embargo, a menudo son resultados que se basan en muestras pequeñas o en estudios de corto seguimiento. Nuestro estudio es diferente porque incluye a casi 28.000 adultos, en un seguimiento de más de 25 años, con mediciones alimentarias muy detalladas y diagnósticos validados de deterioro cognitivo”.
El equipo usó los datos del estudio de Maalmö de Dieta y Cáncer de la Universidad de Lund. Desde la década de 1990 el proyecto ha estado siguiendo la salud de residentes de mediana edad en la ciudad de Malmö. Al comienzo del estudio también se pidió que los participantes anotaran lo que comían habitualmente, incluyendo el tipo de queso y la cantidad que comían como rutina. El queso de alto contenido diario se definió como el que contiene más del 20% de grasa, como el cheddar, el Gouda y el queso azul.
A unos 3.200 participantes se les diagnosticó deterioro cognitivo a lo largo del estudio. Y quienes comían mucho queso con alto contenido graso – 50 gramos o más al día en promedio – tenían un riesgo moderadamente menor de sufrirlo, según hallaron los investigadores. Se considera que 50 gramos de queso serían dos rebanadas de tamaño normal, o entre media o un tercio de taza de queso rallado.
Alrededor del 10% de los amantes del queso desarrollaron deterioro cognitivo durante el tiempo del estudio, en comparación con el 13% de quienes consumían 15 gramos o menos de queso alto en grasas cada día. Después de descartar otros factores como la edad, nivel educativo, y calidad general de la dieta, se relacionó el consumo de queso con alto contenido graso con una reducción del 13% del riesgo de deterioro cognitivo y un 29% menos de riesgo de sufrir deterioro cognitivo vascular (la segunda forma más común), según calcularon los investigadores. También se encontró un patrón similar entre las personas que consumen crema con alto contenido graso regularmente.
Los resultados del trabajo se publicaron el miércoles en Neurology.
¿Qué podría significar esto?
Los estudios observacionales prospectivos pueden ofrecer evidencia más sólida del vínculo causa-efecto entre dos factores (en este caso, queso y menor riesgo de deterioro cognitivo). Pero hay precauciones a tomar en cuenta.
En este estudio, por ejemplo, solo se midieron las dietas una sola vez, por lo que es posible que la gente empezara a comer más o menos queso a medida que envejecía. Otra consideración es que solo estudiaron a residentes suecos, y hay diferencias importantes entre Suecia y países como EE. UU. En Suecia el sistema de salud es mejor en general, e incluso el hábito de consumir queso es diferente. Los suecos suelen comer el queso crudo en tanto que los estadounidenses suelen consumirlo cocido en alimentos como hamburguesas.
También hay debate en la comunidad científica sobre lo beneficioso o perjudicial que es el queso y otros alimentos relativamente altos en grasas, en lo referido a la salud del cerebro de una persona adulta y mayor, afirmó Sonestedt. Los que siguen la dieta MIND – híbrida entre la dieta mediterránea y la DASH, vinculada a mejor salud cerebral, reciben como recomendación limitar el consumo de queso, por ejemplo. Sin embargo, los resultados de este estudio indican que no hace falta guardar el queso bajo llave para cuidar la salud de tu cerebro.
“Lo que más importa para tu cerebro es lo básico: no fumar, mantenerse física y socialmente activo, controlar la tensión arterial, la glucosa y el peso, y comer una dieta saludable. El queso puede formar parte de la dieta saludable”, dijo Sonestedt.
Los investigadores esperan que con futuros estudios se siga analizando el vínculo entre el consumo de queso y el deterioro cognitivo. En una situación ideal, los estudios analizarán estos factores en otros países, siguiendo la dieta de la gente a lo largo del tiempo. Hay planes de estudiar otros factores, utilizando los datos que ya se han recogido.