El 20 de agosto de 2025, el suroeste de Alberta, Canadá, fue escenario de un fenómeno meteorológico fuera de lo común. Una supercelda descargó granizo masivo y vientos huracanados que dejaron una huella tan grande y violenta que pudo observarse desde el espacio.
Imágenes obtenidas por el satélite Aqua de la NASA mostraron un “surco” blanco de casi 200 km de largo y 15 km de ancho, recortando campos y praderas como si fueran cicatrices. El Earth Observatory describió la franja como una prueba contundente del poder destructivo del granizo extremo.
Una tormenta en “Hailstorm Alley”
La región donde se produjo el evento es conocida como “Hailstorm Alley”, célebre por registrar algunos de los granizos más destructivos del planeta. Allí, la combinación de aire húmedo en superficie y corrientes ascendentes potentes genera tormentas de gran duración.
En esta ocasión, las piedras de hielo alcanzaron hasta cinco centímetros de diámetro, impulsadas por ráfagas de 120 km/h. Los daños fueron inmediatos: techos perforados, ventanas destrozadas, vehículos abollados, animales muertos y cientos de hectáreas de cultivos reducidos a escombros. Agricultores y aseguradoras estiman pérdidas multimillonarias que podrían superar los récords previos en la provincia.
Granizo en el centro de Ottawa, provincia de Ontario, Canadá 🇨🇦#onstorm #hailstorm
📹: @paulajroy pic.twitter.com/Ncjavpft1h— Carlos Juan Semidey (@Centinela_35) July 29, 2023
El origen del granizo gigante
El secreto detrás de este fenómeno está en las superceldas, tormentas que desarrollan mesociclones, corrientes ascendentes giratorias capaces de elevar gotas de agua y núcleos de hielo varias veces a capas frías de la atmósfera. Así, los granizos crecen por capas sucesivas hasta alcanzar dimensiones extraordinarias.
La topografía de Alberta intensifica el proceso: el aire húmedo que asciende desde las llanuras choca contra las Rocosas, lo que refuerza los ascensos y prolonga la vida de la tormenta. Investigadores del Northern Hail Project incluso analizan las piedras en 3D para entender cómo se forman y crecen dentro de la nube.
Cambio climático y advertencias
El episodio de Alberta se enmarca en una tendencia preocupante. Estudios recientes advierten que el cambio climático podría aumentar la frecuencia de granizos de más de 4,5 cm hasta en un 25 % en las próximas décadas. Más calor y más humedad equivalen a tormentas más violentas y prolongadas.
En los últimos cinco años, Alberta ha enfrentado daños recurrentes por granizo, con reclamos aseguradores que ya superan los 66 millones de dólares en algunos casos. Este último evento amenaza con elevar aún más esa cifra.
La cicatriz de 200 km visible desde el espacio no es solo una curiosidad científica: es un símbolo del clima extremo que se intensifica. Para los expertos, representa un llamado urgente a reforzar infraestructuras, ampliar seguros agrícolas y perfeccionar sistemas de alerta temprana.
“Lo que vemos no es solo granizo. Es una señal del desequilibrio atmosférico que nos afectará cada vez con más fuerza”, advirtieron los especialistas.
Fuente Meteored.