Un equipo de científicos pudo ver de cerca uno de los primeros y más fundamentales momentos de la creación de la vida de una persona. La investigación publicada hoy señala que por primera vez captaron imágenes del momento en que el embrión humano se implanta en el útero.
Los investigadores del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC), en colaboración con el Hospital Universitario Dexeus, describieron su trabajo, publicado el viernes en Science Advances. Entre otras cosas, las imágenes muestran que los embriones humanos utilizan la fuerza para poder enterrarse en el útero y quedar implantados. El nuevo método podría ayudar a la ciencia a comprender mejor por qué tantas veces los embriones no logran este paso, mejorando así los tratamientos de fertilidad.
“La razón por la que queremos empezar a estudiar la implantación del embrión es porque constituye la piedra fundamental de la reproducción humana”, le dijo a Gizmodo Samuel Ojosnegros, autor del trabajo e investigación del grupo de Bioingeniería de Salud Reproductiva del IBEC. “Pero se sabe muy poco, y es porque sucede dentro de la madre”.
Con el tiempo la ciencia aprendió mucho sobre el desarrollo del embrión humano. Pero Ojosnegros señala que ha habido limitaciones en esa investigación. Solo se han podido estudiar los primeros días del embrión humano en tiempo real, antes de que se implante. Después de eso, casi todos los estudios miran imágenes instantáneas del desarrollo embrionario, por lo general tomadas de animales, no de humanos. Estos modelos animales son una herramienta importante, pero no muestran precisamente cómo se desarrollan los humanos en el vientre materno. Implantarse es el primer paso de la gestación, y es recién cuando el embrión se implanta en el útero que se considera que ha comenzado el embarazo.
No se había logrado antes

El equipo, encabezado también por las científicas Amélie Godeau y Anna Seriola, creó material que podía imitar el tejido uterino en el que se implanta un embrión. Es una matriz de gel mayormente hecha de colágeno pero también con proteínas importantes para el desarrollo del embrión. Con su creación ahora pudieron registrar microscópicamente cómo se implanta el embrión humano. Estudiaron además embriones de ratones para compararlos, y notaron algunas diferencias importantes.
“El embrión de ratón, puesto en la matriz, permanece en la superficie y se extiende, pero no invade. Solo se extiende superficialmente. El humano, si lo ubicas en la superficie hará un hoyo, penetrará, se insertará como si se enterrara dentro, y luego empieza a crecer”, explicó Ojosnegros. “Así que el embrión humano es más fuerte, más grande y mucho más invasivo”.
Quedan muchos más misterios por resolver sobre el proceso de implantación del embrión, como los mecanismos que utiliza para invadir el útero de manera tan agresiva. Pero lo que Ojosnegros y otros científicos puedan aprender a partir de este trabajo podría ser de ayuda en el futuro. Los investigadores señalan que solo un 30% de los embriones (sea por vía natural o fertilización in vitro) llegan a nacer, y de los que no logran la mayoría se pierde durante la fase de implantación, o inmediatamente después. Poder ver cómo se desarrolla este proceso podría brindar información esencial para saber cómo prevenir abortos espontáneos o mejorar la fertilidad.
Los investigadores planean seguir estudiando los detalles de la implantación embrionaria pero además esperan estandarizar los materiales utilizados para este estudio para que otros puedan llevar a cabo experimentos similares. Ojosnegros también destaca los aportes del Hospital Universitario Dexeus y de los pacientes cuyos embriones donados hicieron posible su trabajo.
“Creo que es bueno reconocer que sin la generosidad de los pacientes que donaron los embriones para la investigación, no podríamos estudiar nuestra propia especie”, afirmó.