El Ionospheric Research Instrument (IRI) del HAARP.
Photo: . Foto: Wikimedia Commons

En 1993, Estados Unidos comenzó a operar en Alaska una estación de radar llamada HAARP. La peculiar instalación se convirtió en el centro de decenas de teorías conspiranoicas. Ahora China ha anunciado la construcción de su propia versión de HAARP y de repente en Estados Unidos se han puesto muy nerviosos.

La inquietud de los expertos resultaría irónica si no fuera porque tienen razones para ello. HAARP nació como un proyecto de investigación militar amparado por la agencia DARPA. La estación no es una máquina para controlar el clima, ni un arma de control mental como plantean las locas teorías de algunos. Es un radar, y uno condenadamente grande.

HAARP (Programa de Investigación de Aurora Activa de Alta Frecuencia por sus siglas en inglés) era un experimento destinado a explorar las posibilidades de la ionosfera como soporte para un sistema de transmisión de larga distancia usando ondas de radio de muy alta frecuencia. Simultáneamente, los militares querían probar la eficacia de estas ondas a la hora de detectar misiles o submarinos a distancias de miles de kilómetros.

En 2014 HAARP pasó a ser operado por la Universidad de Alaska, que lo usa para estudiar las propiedades de la ionosfera, una capa muy difícil de estudiar por otros métodos.

Advertisement

La ciudad de Sanya, en la isla de Hainan, futura sede de la instalación
Screenshot: Google Maps

Una antena en mala posición

La r√©plica china a HAARP es mucho m√°s peque√Īa en t√©rminos de potencia (apenas unos cientos de megavatios en comparaci√≥n a los 5,1 gigavatios de la antena estadounidense), pero a los analistas les preocupa la localizaci√≥n.

Advertisement

HAARP est√° situado en una zona remota de Alaska. La ciudad m√°s cercana, Gakona, tiene solo 200 habitantes y el tr√°fico a√©reo sobre la zona es muy escaso. ¬ŅPor qu√© esto es importante? Porque las antenas de la instalaci√≥n interfieren con las emisoras de radio, tanto las comerciales como las del tr√°fico a√©reo. La estaci√≥n de radar china se instalar√° en la isla de Hainan, cerca de la ciudad de m√°s de 4.000 habitantes y en una zona con bastante tr√°fico a√©reo entre China, Malasia,Vietnam y Filipinas.

No obstante, la mayor preocupación no son los accidentes aéreos, sino el más que probable uso militar de la instalación. Estados Unidos descartó el uso de ondas ELF (Extremadamente alta frecuencia) como radar, pero la tecnología ha avanzado mucho desde los 90. Algunos estudios sugieren que las ondas de radio rebotadas en la ionosfera son perfectas para localizar objetos a gran profundidad. Se supone que podrían encontrar submarinos sumergidos a cientos de metros.

Advertisement

Para ello las ondas deben redirigirse mediante un repetidor de radar cercano, que es justo lo que lleva a bordo el nuevo avión de vigilancia Y-8Q (Gaoxin-6), considerado un cazador de submarinos y desplegado en el Mar de China, un territorio en disputa con Japón. El nuevo HAARP Chino no puede controlar el clima, pero a buen seguro va a caldear el clima geopolítico de la zona. [South China Morning Post vía Popular Science]