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China reconfigura el comercio global: Más alimentos de América Latina y Europa tras los aranceles a EE.UU.

Las tensiones comerciales entre China y Estados Unidos están a punto de transformar el mapa del comercio agrícola mundial. Con nuevos aranceles a productos clave como la carne de cerdo, el pollo y los cereales, China está buscando alternativas en Sudamérica, Europa y el Pacífico. ¿Quiénes serán los grandes ganadores de este giro en las importaciones chinas?
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China, el mayor importador agrícola del mundo, ha tomado represalias en la guerra comercial con EE.UU., aplicando nuevos aranceles a productos agrícolas estadounidenses valorados en 21.000 millones de dólares. Esto ha obligado a Pekín a redirigir sus importaciones hacia otros mercados, con América Latina y Europa posicionándose como los principales beneficiados.

Países como Brasil, Argentina, España y Australia podrían convertirse en los nuevos socios clave en la alimentación del gigante asiático.

Un cambio de dirección en el comercio agrícola

China reconfigura el comercio global: más alimentos de América Latina y Europa tras los aranceles a EE.UU.
© iStock.

China ha sido durante años el principal destino de las exportaciones agrícolas de EE.UU., con compras que alcanzaron los 29.250 millones de dólares en 2024. Sin embargo, la escalada de tensiones comerciales ha llevado a Pekín a diversificar sus proveedores.

Los nuevos aranceles impuestos por China incluyen:

  • 15% sobre productos de pollo estadounidenses
  • 10% sobre carne de cerdo y vacuno
  • 10% sobre la soja y el sorgo

Estos gravámenes han abierto la puerta a exportadores alternativos, especialmente en Sudamérica y Europa, que ya estaban ganando terreno en el mercado chino desde la primera guerra comercial iniciada en el gobierno de Donald Trump.

América Latina y Europa, los nuevos proveedores de carne

Uno de los sectores más afectados es el de la carne, donde China ha sido un comprador clave de productos estadounidenses como el cerdo, el vacuno y el pollo. Ante los aranceles, Brasil, España, Países Bajos y otros países de la UE están bien posicionados para absorber la demanda china.

“El comercio se desviará hacia nuevos proveedores, especialmente en el caso del cerdo y las vísceras”, explica Pan Chenjun, analista de Rabobank en Hong Kong.

A pesar del incremento de aranceles, hay un producto para el cual China sigue dependiendo de EE.UU.: las patas de pollo. Este producto, muy apreciado en la cocina china pero con poca demanda en América, es difícil de reemplazar por completo. «Es probable que los importadores simplemente paguen el arancel para seguir adquiriéndolas de EE.UU.», señala Pan.

Brasil y Australia refuerzan su dominio en cereales

China reconfigura el comercio global: más alimentos de América Latina y Europa tras los aranceles a EE.UU.
© iStock.

El impacto de los aranceles también se hará sentir en el comercio de cereales. Brasil y Argentina ya han aumentado su participación en las exportaciones de soja hacia China desde la primera guerra comercial con EE.UU., y con este nuevo movimiento, su dominio podría fortalecerse aún más.

Según Dennis Voznesenski, analista del Commonwealth Bank de Sídney, “los proveedores sudamericanos se beneficiarán aún más, mientras que otras semillas oleaginosas, como la colza, también podrían ganar terreno en el mercado chino”.

Australia, por su parte, se perfila como el principal sustituto de EE.UU. en el suministro de trigo y sorgo. La cosecha de este año es abundante, y la imposición de un 10% de arancel sobre el sorgo estadounidense podría dar una ventaja a los agricultores australianos, que ya tienen capacidad para abastecer parte de la demanda china.

¿Un cambio permanente en el comercio global?

La guerra comercial entre EE.UU. y China no solo afecta a estos dos países, sino que está alterando los flujos de comercio mundial. Con un mercado chino de casi 1.400 millones de consumidores, cualquier reajuste en sus importaciones tiene repercusiones a nivel global.

A medida que China profundiza su relación comercial con América Latina y Europa, la pregunta clave es: ¿se trata de un cambio temporal o de un realineamiento definitivo del comercio agrícola?

Si bien EE.UU. aún mantiene cierta influencia en sectores clave como el pollo, la creciente diversificación de las importaciones chinas podría significar que, incluso si las tensiones comerciales se reducen en el futuro, el país seguirá apostando por proveedores alternativos. Para Sudamérica, Europa y Australia, esta es una oportunidad única para consolidarse en uno de los mercados más grandes del mundo.

Fuente: Reuters.

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