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Nuevos estudios alertan que el calor de las profundidades oceánicas afecta a la Antártida y puede tener graves consecuencias

Es un estudio que lleva décadas y que confirma que el agua en las profundidades del océano, cerca de la Antártida, se está calentado, tanto como para derretir las plataformas de hielo del polo sur.
Por Gayoung Lee Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Los científicos no dudan que el cambio climático está produciendo cambios catastróficos en la Antártida. Pero lo que sí sorprende es que los investigadores no contaran con suficientes datos del océano como para emitir un veredicto firme en cuanto a determinadas tendencias del calentamiento. Bueno, ahora los datos que necesitaban han llegado y las señales son más claras que nunca.

Un estudio de las mediciones del océano realizado en estos últimos 20 años, indica que hay una masa cálida de aguas profundas circumpolares que sigue acercándose lentamente a las plataformas de hielo de la Antártida. Este cambio en el agua profunda aparecía en las predicciones del modelo climático pero los últimos resultados que se publicaron hoy en Communications Earth & Environment brindan una confirmación empírica de que el agua cálida de las profundidades oceánicas se está acercando a esas plataformas de hielo.

“No se trata ya de un futuro escenario posible que sugieren los modelos”, declaró Joshua Lanham, principal autor del estudio y científico de la tierra de la Universidad de Cambridge de Reino Unido. “Es algo que está sucediendo ahora y que tiene implicancias más amplias en el ciclo del carbono, los nutrientes y el calor en el océano global”.

Reguladores naturales

Las corrientes profundas del océano tienen un rol vital en la regulación del sistema climático de la Tierra, en los nutrientes del océano, y en los ciclos de dióxido de carbono según indica la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. Son corrientes impulsadas por diferencias en la densidad del agua provocada por variaciones en la temperatura y la salinidad.

En torno a los polos las temperaturas extremadamente frías hacen que el agua densa y helada descienda a las profundidades arrastrando el calor, el carbono y los nutrientes. Es un proceso crítico para la circulación cambiante meridional del Atlántico que redistribuye el calor desde los trópicos al Ártico, regulando el clima de la Tierra.

El agua profunda circumpolar (CDW en inglés) por otra parte, hace referencia a la masa de agua que se forma al mezclar diferentes masas de agua en los océanos Pacífico e Índico. El agua profunda circumpolar puede calentarse hasta los 0°C cerca del borde de la plataforma antártica, lo que hace que sea una fuente importante de calor oceánico en la región, según explicaron los investigadores en su trabajo.

Cambios ominosos

Los recientes hallazgos presentan una alarmante evidencia de un incremento en el volumen de agua profunda circumpolar cerca de la Antártida, “en casi todas las longitudes”, señalaron. Para el análisis el equipo combinó las mediciones de los Argo, pequeños dispositivos flotantes robóticos que se liberaron en cantidad en el océano sur, con datos públicos de otros dispositivos autónomos en el océano superior.

Luego utilizaron computadoras con aprendizaje automático para consolidar estos datos con los patrones a largo plazo que recolectaron expediciones de investigación. El equipo brinda algunas razones potenciales para tal expansión, como cambios no identificados en otras masas de agua, o el fortalecimiento de vientos del oeste en el océano sur. Confirmarlo requerirá de más estudios, indicaron en su trabajo.

Baño caliente y aterrador

En todo caso, ahora hay más evidencia de que la Antártida está en un baño caliente. Según Sarah Purkey, autora principal del estudio y oceanógrafa de la Institución Scripps de Oceanografía, el océano sur absorbe la mayor parte del calor antropogénico que almacena el océano, que contiene más del 90% del exceso de calor creado por el calentamiento global.

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© NASA/GSFC/OIB

“En el pasado las plataformas de hielo estaban protegidas por un baño de agua fría que impedía que se derritieran. Ahora parece que la circulación del océano cambió y es como si alguien estuviera llenando la tina con agua caliente”, indicó Purkey.

Si persiste este indeseado baño caliente y las plataformas de hielo se derriten, las consecuencias no son buenas. Las plataformas de hielo de la Antártida mantienen intactos los glaciares y hielos de la región, donde hay agua dulce suficiente como para aumentar los niveles medios del mar en unos 58 metros, según la NASA. El estudio concluye que lo que preocupa es que la expansión de las aguas profundas circumpolares podría afectar a la corriente circumpolar antártica, parte irremplazable del drenaje natural de carbono de la Tierra.

En general, cuando un estudio llega a una conclusión como esta, suele necesitar verificación independiente u otros estudios que lo confirmen. Pero con lo que hay en juego, el tiempo y la paciencia no parecen ser la mejor opción.

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