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Tecnología

Chrysalis: la nave de 58 km que quiere llevar humanos a Alfa Centauri

Un equipo internacional de expertos diseña una nave colosal pensada para sostener a miles de personas durante un viaje de siglos hacia otro sistema estelar. El plan recuerda a un “Arca de Noé” espacial
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La idea de viajar más allá del sistema solar ha sido, hasta ahora, patrimonio de la ciencia ficción. Pero desde 2012, la organización británica i4is (Initiative for Interstellar Studies) impulsa proyectos para pensar seriamente en un futuro interestelar. Uno de los más ambiciosos es el Proyecto Hyperion, que propone el diseño de naves capaces de sostener poblaciones humanas en trayectos que podrían durar siglos.

El objetivo inmediato es Alfa Centauri, la estrella más cercana al Sol, ubicada a más de cuatro años luz. Un destino que, con la tecnología actual, exigiría expediciones multigeneracionales.

Una nave de 58 kilómetros para 2.400 tripulantes

El diseño más reciente del proyecto plantea la construcción de una nave monumental, de 58 kilómetros de longitud y capacidad para unas 2.400 personas. Los futuros colonos se organizarían en anillos concéntricos que albergarían viviendas, áreas de cultivo y ecosistemas artificiales.

Estos ecosistemas funcionarían como sistemas cerrados bio-regenerativos: producirían alimentos, generarían oxígeno, reciclarían residuos y purificarían agua. Para la agricultura se aplicarían técnicas como policultivos, agroforestería y robótica de apoyo, garantizando la autosuficiencia durante los cuatro siglos que duraría el trayecto.

El plan prevé siete fases a lo largo de 400 años de misión. La primera sería la selección y preparación de los tripulantes, que entrenarían en condiciones extremas en la Antártida durante 70 u 80 años para simular el aislamiento del espacio profundo.

La construcción de la nave, calculada en unos 25 años, se llevaría a cabo en el punto L1 Tierra-Luna, aprovechando minerales lunares y una posición favorable para reducir tensiones gravitatorias.

Tras un año de aceleración, la nave alcanzaría su velocidad de crucero y se adentraría en un viaje de casi cuatro siglos rumbo a Alfa Centauri.

Chrysalis y el Cosmos Dome

El diseño ganador lleva por nombre Chrysalis y cuenta con un rasgo icónico: el Cosmos Dome, una cúpula transparente de 130 metros de altura y 360 de diámetro. Durante la fase inicial de transferencia sería el único lugar desde el que los tripulantes podrían observar el exterior, antes de ser desechada.

La planificación también incluye control natal estricto: la tripulación inicial estaría formada por 500 personas (250 hombres y 250 mujeres de entre 25 y 28 años), con un máximo de dos hijos entre los 28 y 31 años. Así, la decimotercera generación sería la que finalmente llegue a destino.

Un proyecto científico… y psicológico

Los creadores de Chrysalis insisten en que la nave no debe entenderse solo como un entorno físico, sino como un espacio cognitivo. La experiencia psicológica de vivir aislados en el cosmos durante generaciones es tan crucial como la ingeniería que sostiene la nave.

De hecho, el desafío del Hyperion es doble: diseñar una infraestructura que garantice la supervivencia y, al mismo tiempo, cultivar una comunidad humana capaz de sostenerse social, cultural y emocionalmente durante 400 años sin contacto con la Tierra.

[Fuente: Marca]

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