Su composición química y edad lo sitúan en una etapa temprana de la galaxia. Estudiarlo es, en cierto modo, mirar directamente al pasado del universo.
Las representaciones en cerámica del siglo XII a.C. sugieren que el mar no era solo sustento, sino también una fuente de poder en una sociedad que estaba reinventándose.
Detectar un asteroide peligroso ya no es el mayor desafío. La Agencia Espacial Europea ha descubierto que el verdadero riesgo estaba en cómo se comunicaban las alertas, y ha decidido cambiarlo antes de que sea demasiado tarde.
Un análisis masivo de biodiversidad revela que la rotación de especies —clave para que los ecosistemas se adapten y sobrevivan— ha caído un tercio desde los años 70. No es solo una caída estadística: es la señal de que el sistema que mantenía el equilibrio natural empieza a perder eficacia.
Bajo un paisaje que hoy parece completamente ajeno al océano, apareció una criatura que obliga a replantear la historia de los mares prehistóricos. No es solo una nueva especie: es la prueba de que algo empezó a cambiar antes de lo esperado.
Tras su debut, el año pasado, ahora el X-59 se prepara para volar sobre California en su segundo vuelo
Blue Origin reveló un concepto de defensa planetaria para proteger a la Tierra de los asteroides que pasen por aquí
Cada una de las firmas aeroespaciales tiene su propia visión del futuro de la presencia humana en la baja órbita terrestre
No lo notamos, pero el tiempo en la Tierra ya no es exactamente el mismo.
No es un agujero real, pero sí una pista profunda sobre cómo funciona la Tierra desde dentro.
Entre ciencia primitiva y creencias, su historia es tan fascinante como engañosa.
No es solo una partícula más: es una nueva pieza para poner a prueba cómo funciona el universo a nivel más fundamental.
No encajan del todo como galaxias, tampoco como estrellas. Y eso es justo lo que los convierte en un problema fascinante.
No son grandes monumentos, sino notas del día a día. Y precisamente por eso están reescribiendo la historia.
El hallazgo no solo rompe una idea extendida, también revela que su evolución fue mucho más dinámica de lo que imaginábamos.
No se trata de “no humanos”, sino de algo más inquietante: un linaje humano que quedó completamente fuera del mapa genético actual.
El descubrimiento no solo identifica un planeta errante, sino que confirma que existen mundos expulsados que viajan sin luz, sin sistema y sin un destino claro.
El hallazgo no es solo arqueológico. Es la prueba de que parte del polémico traslado de piezas de la Acrópolis no salió como se creía, y de que el mar guardó durante siglos un resto que escapó incluso a las operaciones de recuperación originales.
A lo largo de más de ocho décadas, nadie logró verlo y muchos lo consideraron extinto. Pero en un rincón remoto del planeta, una especie imposible de encontrar volvió a aparecer y cambió todo.
Los estudios más recientes no apuntan a la evasión, sino a algo más incómodo: los videojuegos están cubriendo necesidades que la vida adulta ya no satisface con la misma claridad.