Saltar al contenido
Ciencia

Científicos descubren por qué algunas personas escuchan voces que no existen: así falla el cerebro al distinguir la realidad de sus propios pensamientos

Un nuevo estudio revela el mecanismo cerebral que hace que algunas personas perciban su voz interna como si proviniera del exterior. El hallazgo podría cambiar la forma en que se diagnostica y trata la esquizofrenia.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (1)

Escuchar voces que nadie más oye es una de las experiencias más desconcertantes del cerebro humano. Para quienes lo viven, esas voces son tan reales como las de cualquier conversación cotidiana.
Un equipo de neurocientíficos de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Sídney) acaba de identificar el fallo cerebral que explica por qué ocurre: el cerebro confunde la voz interna con la externa.


Un error de identificación dentro del cerebro

Las alucinaciones auditivas —escuchar voces sin un origen físico— son uno de los síntomas más frecuentes en personas con esquizofrenia.
Hasta ahora, se sabía que estaban relacionadas con una alteración en la percepción auditiva, pero no se entendía con precisión cómo el cerebro llegaba a “fabricar” esas voces.

El nuevo estudio, publicado en Schizophrenia Bulletin, ofrece una respuesta.
El equipo dirigido por Thomas Whitford reclutó a 142 participantes y analizó su actividad cerebral mediante electroencefalografía (EEG) mientras realizaban tareas de imaginación verbal.
Los voluntarios escuchaban sílabas a través de auriculares y debían imaginar palabras al mismo tiempo, sin saber si las coincidencias entre lo que pensaban y lo que oían eran reales o simuladas.

El objetivo: observar cómo el cerebro distingue los sonidos internos (pensamientos) de los externos (estímulos reales).

Científicos descubren por qué algunas personas escuchan voces que no existen: así falla el cerebro al distinguir la realidad de sus propios pensamientos
© FreePik

Cuando la mente confunde su propia voz con una ajena

En las personas sin antecedentes psiquiátricos, el cerebro mostró un patrón muy claro: cuando la voz interna coincidía con la externa, la actividad en la corteza auditiva se reducía.
Era la forma en que el cerebro se “avisaba” a sí mismo que ese sonido provenía de un pensamiento propio, no del mundo exterior.

En cambio, en los participantes que habían experimentado alucinaciones auditivas recientes, ocurrió lo opuesto: la corteza auditiva se activó más intensamente.
El cerebro no reconocía la fuente interna del pensamiento y lo interpretaba como si viniera del entorno.

En palabras simples: la persona no distingue entre “mi mente está hablando” y “alguien me está hablando”.

Este error de atribución explica por qué algunas personas pueden escuchar voces con identidad, tono y contenido reconocibles, aunque provengan de su propia actividad mental.


Una voz interior que todos tenemos

Todos hablamos con nosotros mismos: planificamos, repasamos, debatimos decisiones en silencio. Esa “voz interna” activa las mismas regiones cerebrales que usamos para hablar en voz alta.
La diferencia está en que el cerebro sano genera una señal de predicción sensorial —una especie de etiqueta interna— que le dice: “esto lo generé yo”.

En los casos de esquizofrenia con alucinaciones auditivas, esa etiqueta falla.
El resultado es un fenómeno que los científicos llaman pérdida de monitoreo de la fuente, donde los pensamientos propios se experimentan como ajenos.

Científicos descubren por qué algunas personas escuchan voces que no existen: así falla el cerebro al distinguir la realidad de sus propios pensamientos
© FreePik

Hacia un diagnóstico más temprano y tratamientos personalizados

Los investigadores destacan que esta comprensión abre una nueva vía clínica.
La actividad cerebral registrada por EEG podría servir como biomarcador objetivo para identificar quiénes presentan un mayor riesgo de desarrollar alucinaciones auditivas antes de que aparezcan los síntomas.

Además, conocer con precisión qué regiones cerebrales se alteran podría ayudar a diseñar terapias neuroadaptativas que restauren la capacidad del cerebro para distinguir entre lo interno y lo externo.

El doctor Whitford y su equipo destacan que el hallazgo no busca generar alarma, sino conciencia:

“Comprender cómo surgen estas voces es el primer paso para poder tratarlas sin estigmas y con herramientas más precisas”.


Comprender las voces para entender la mente

El descubrimiento redefine cómo se concibe la esquizofrenia y la percepción humana.
El cerebro, al intentar dar sentido a su propio diálogo interno, puede llegar a construir realidades completas dentro de sí mismo.
Identificar ese mecanismo no solo ilumina la frontera entre pensamiento y percepción, sino también entre identidad y consciencia.

Escuchar voces que no existen ya no parece un misterio insondable: es un recordatorio de lo frágil —y fascinante— que puede ser la línea entre lo que pensamos y lo que creemos oír.

Fuente: Infobae.

Compartir esta historia

Artículos relacionados