Un cambio de paradigma en el tratamiento oncológico
El cáncer de mama HER2 positivo, una de las formas más agresivas de la enfermedad, está experimentando una auténtica revolución.
La introducción de terapias subcutáneas de anticuerpos monoclonales permite sustituir las tradicionales infusiones intravenosas por una inyección rápida, aplicada incluso fuera del entorno hospitalario.
Este avance, impulsado por la biotecnología, reduce los tiempos de tratamiento de seis horas a unos pocos minutos y favorece la descentralización del cuidado médico, acercando la innovación a más mujeres.
Una innovación que mejora la calidad de vida
Durante el Roche Press Day LATAM 2025, celebrado en Ciudad de México, María Pía Orihuela, gerente general de Roche Argentina, subrayó el valor de esta nueva modalidad. “Antes las pacientes pasaban horas conectadas a una vía. Ahora pueden recibir el tratamiento en minutos y continuar con su día”, explicó.
El procedimiento se asemeja a una vacuna: una enfermera aplica la medicación subcutánea y la paciente puede marcharse casi de inmediato.
La oncóloga Lorena Lainati, jefa del servicio del HGA Tornú y profesora de la UBA, destaca que “la principal ventaja clínica es la mejora en la experiencia del paciente: el procedimiento es más corto, menos invasivo y se asocia con mayor confort y adherencia”. Además, esta opción optimiza los recursos hospitalarios, liberando sillones de quimioterapia y aumentando la capacidad asistencial.

Desafíos para la descentralización
El cambio de paradigma exige formación del personal y adaptación de los circuitos asistenciales. “El mayor reto aparece al trasladar el tratamiento fuera del hospital. Hay que garantizar la cadena de frío, registrar los efectos adversos y mantener la comunicación con los equipos de oncología”, advirtió Lainati.
En regiones con menos infraestructura, la vía subcutánea representa una oportunidad para reducir desigualdades de acceso, aunque todavía enfrenta barreras logísticas y regulatorias.
Según la especialista, la descentralización será posible solo si se acompaña de políticas públicas activas, programas de capacitación y redes de apoyo que aseguren la seguridad del paciente.
El papel de la medicina personalizada
La innovación terapéutica va de la mano de la investigación genómica. Estudios recientes de la Universidad de Cambridge, publicados en The Lancet Oncology, demostraron que la secuenciación completa del genoma permite personalizar los tratamientos y mejorar el pronóstico, especialmente en el subtipo ER+HER2−.
En Argentina, expertos como Francisco Terrier y Gustavo Cortese remarcan que el acceso a estas herramientas aún es limitado por su coste, aunque su expansión será clave para la oncología de precisión.

Diagnóstico precoz y prevención
Más del 90 % de los casos de cáncer de mama pueden curarse si se detectan a tiempo. Por ello, la provincia de Buenos Aires adelantó a los 40 años la edad para realizar la primera mamografía.
La medida, en línea con las recomendaciones de la Organización Panamericana de la Salud, busca reforzar el diagnóstico temprano y mejorar la supervivencia.
La ciencia, la tecnología y la prevención convergen así en una nueva etapa: una atención más rápida, humana y accesible, donde la innovación deja de estar confinada al hospital y se acerca, literalmente, a la piel de cada paciente.
Fuente: Infobae.