Una muestra del asteroide Ryugu, recolectada por la misión Hayabusa2 de Japón, contiene microorganismos. Sin embargo, estos no son evidencia de vida extraterrestre, sino de contaminación terrestre, lo que destaca los retos de mantener las muestras espaciales completamente libres de influencias terrestres.
El problema de la contaminación
Un equipo del Imperial College London encontró microorganismos en las muestras del asteroide Ryugu. Aunque el material debía ser prístino, los análisis revelaron que las bacterias eran de origen terrestre, lo que significa que la muestra se contaminó tras llegar a la Tierra. Los resultados se publicaron en la revista Meteoritics and Planetary Science.
Tradicionalmente, los estudios de rocas espaciales se realizan en meteoritos que han caído a la Tierra. Sin embargo, estos suelen estar contaminados por el ambiente terrestre antes de ser analizados. Para evitar este problema, las misiones Hayabusa2 de Japón y OSIRIS-REx de la NASA recolectaron material directamente de asteroides en el espacio, con protocolos estrictos para mantenerlo libre de contaminación.
El viaje de Ryugu a la tierra
En 2019, la sonda Hayabusa2 recolectó 5.4 gramos de rocas, polvo y guijarros del asteroide Ryugu, ubicado a casi 200 millones de millas de la Tierra. La sonda entregó la muestra en 2020 en el desierto australiano, dentro de una cápsula sellada que aterrizó suavemente en el complejo Woomera Range.
La cápsula fue trasladada a un laboratorio especializado en Sagamihara, Japón. Allí, fue abierta en una sala de vacío dentro de una sala limpia, y luego trasladada a una cámara presurizada con un flujo constante de nitrógeno para prevenir la contaminación. Las muestras se almacenaron en contenedores llenos de nitrógeno y se enviaron a investigadores de todo el mundo.
A pesar de estas precauciones, el equipo que analizó una de las piezas de Ryugu encontró estructuras orgánicas en forma de varillas y filamentos. Estas fueron identificadas como microorganismos terrestres, lo que sugiere que los protocolos para evitar la contaminación no fueron suficientes.
Lecciones y futuro de las misiones de retorno de muestras
Ryugu es un asteroide carbonáceo, un tipo de roca que se cree contiene los bloques básicos del sistema solar. Analizar asteroides como este puede ayudar a los científicos a comprender cómo se formó el sistema solar y cómo surgió la vida en la Tierra. De hecho, análisis previos de las muestras de Ryugu identificaron moléculas orgánicas que respaldan la teoría de que los ingredientes de la vida llegaron a la Tierra a través de impactos de meteoritos y asteroides.
Sin embargo, este caso subraya las dificultades de mantener las muestras puras. Mientras tanto, la misión OSIRIS-REx de la NASA entregó material del asteroide Bennu en 2023, siguiendo protocolos similares, aunque hasta ahora no se ha informado de contaminación terrestre en sus muestras.
Las misiones de retorno de muestras ofrecen un acceso sin precedentes a la historia del sistema solar, pero garantizar la pureza del material sigue siendo un desafío mayor de lo esperado.