Saltar al contenido
Ciencia

Cohete explosivo de una startup de Texas con una exitosa prueba de vuelo

Eventualmente, esta tecnología podría llevar pasajeros de Los Ángeles a Tokio en menos de dos horas.
Por Ellyn Lapointe Traducido por

Tiempo de lectura 4 minutos

Comentarios (0)

EE.UU. da un paso más hacia los vuelos hipersónicos después de que Venus Aerospace, compañía de propulsión con sede en Houston, lograra lanzar en una prueba su motor de cohete de detonación rotativa (RDRE) el miércoles 14 de mayo.

La compañía afirma que esta es la primera prueba de esta tecnología en EE.UU., que finalmente se concreta tras décadas de investigación y desarrollo. En algún momento los RDRE podrían propulsar aeronaves de alta velocidad para viajar a más de seis veces la velocidad del sonido, según anunció Venus Aerospace.

“Hemos dedicado aproximadamente cuatro años y parte de nuestros U$ 84 millones en financiación de emprendimiento para llevar el RDRE de la teoría académica a un motor que ha pasado la prueba de vuelo”, le dijo a Gizmodo en declaraciones por e-mail Sarah “Sassie” Duggleby, cofundadora y CEO de Venus Aerospace.

“Lo que convierte al RDRE en algo tan notable no es solo que sí funciona sino la magnitud de su asequibilidad en comparación con los sistemas de propulsión tradicionales”, añadió.

Diseño Sin Título (57)
©Venus Aerospace

La compañía lanzó un pequeño cohete equipado con este motor de 907 kilos desde Spaceport América, Nueva México. Según Aeropace America el motor, del tamaño de un bolso de mano, propulsó al pequeño cohete a 1.341 metros y estuvo encendido durante siete segundos, impulsándolo a 616 kilómetros por hora, casi la mitad de la velocidad del sonido.

La aeronave voló durante unos 30 segundos y luego descendió suavemente con un paracaídas, y el equipo de recuperación lo recogió, informó Aerospace America.

Los RDRE, basados en una teoría de la década de 1980, están diseñados para ser altamente eficientes y compactos, lo que les permite producir más impulso con la misma cantidad de combustible que la de un motor a combustión tradicional. Se combina el propelente a alta presión con un oxidante dentro de una cámara de combustión, y las quema produciendo una corriente estable de escape que impulsa a la aeronave hacia adelante.

En lugar de escapes los vehículos con RDRE se impulsan por la propulsión por ondas de choque. Son motores que usan una inyección de combustible y oxidante que crean una oleada de explosiones continuas que recorren un canal circular. Así se produce la onda de choque que escapa por detrás de la aeronave a velocidad supersónica.

Esta tecnología tiene el potencial de reducir drásticamente el tiempo de vuelo, mejorar la eficiencia del combustible y reducir costos en múltiples sectores – militar, comercial y de vuelos espaciales – según Venus Aerospace. 

El ahorro que representa

“En comparación con los jets o los motores de cohetes tradicionales nuestro RDRE es hasta 10 veces menos costoso tanto para construirlo como para operarlo”, dijo Duggleby. “Y eso es porque no tiene partes móviles, funciona con combustibles almacenables, y se puede imprimir en 3D en más o menos una semana. A medida que escalemos en la producción y licencias esperamos que la curva de costos siga mejorando”, añadió.

Cuando estén disponibles comercialmente los RDRE podrían habilitar a los gobiernos y empresas a fabricar armas hipersónicas por una fracción del costo de las versiones actuales, le dijo a Aerospace America Andrew Duggleby, CTO y cofundador de Venus Aerospace. Y más aún, estos motores podrían enviar cargas al espacio de cuatro veces el volumen del que es capaz de enviar la tecnología actual, agregó.

Lograr el vuelo hipersónico sostenido fue el objetivo de la compañía desde que Sassie y su esposo Andrew la fundaron en 2020. Prevén un brillante futuro para el mercado global de los hipersónicos, y proyectan que superará los U$ 12 mil millones para 2030 debido a la demanda de múltiples industrias.

Sin embargo, todavía tienen un largo camino que recorrer antes de que sus RDRE puedan convertirse en la energía de los vuelos hipersónicos. Después de la exitosa prueba de vuelo de la semana pasada Venus Aerospace planea llevar a cabo un meticuloso análisis post-vuelo para evaluar el rendimiento del motor y así aplicar ese conocimiento a futuras iteraciones, dijo Sassie Duggleby.

También afirmó que la compañía apunta a tener sistemas RDRE operando para comienzos d ela década de 2030. Mientras tanto se centrarán en escalar la tecnología, afinándola en sus mejores aplicaciones, y atrayendo potenciales inversores que incluyen a organismos estadounidenses de defensa y seguridad nacional, además de clientes comerciales.

De modo que el futuro todavía no ha llegado, pero el vuelo de prueba de la semana pasada es un hito y un gran paso hacia lograr que el sistema de propulsión altamente potente deje de ser una teoría de la ciencia ficción y se concrete en la realidad.

Compartir esta historia

Artículos relacionados