Un leopardo salta del suelo en Masai Mara. “Sé que no es un pájaro y técnicamente no tiene la facultad de vuelo”, dijo el fotógrafo Paul Goldstein, “pero no se puede criticar el esfuerzo de este leopardo por volar”.
La propuesta utiliza modelos de inteligencia artificial para localizar puntos especialmente sensibles de la atmósfera y aplicar pequeñas perturbaciones antes de un desastre. Las simulaciones modificaron la trayectoria de Sandy, suavizaron el frío de Texas y redujeron la humedad de un río atmosférico, aunque las intervenciones necesarias todavía superan las capacidades actuales.
El telescopio detectó diferencias de temperatura y composición química entre los dos extremos de este Júpiter ultracaliente. La famosa lluvia de rubíes y zafiros sigue siendo una posibilidad teórica, no una precipitación observada directamente.
El primer análisis molecular realizado sobre esta especie no encontró amelogenina-Y en ninguno de los restos examinados. El resultado podría apuntar a una acumulación funeraria seleccionada por sexo, aunque una rareza genética y otras explicaciones todavía impiden cerrar el misterio.
La presencia de un colibrí dentro de una casa suele despertar sorpresa y curiosidad. Para muchas personas representa buena energía, esperanza o la visita simbólica de un ser querido. Pero también existe una explicación más simple: pudo entrar buscando néctar, insectos o atraído por colores brillantes.
El modelo plantea que objetos procedentes de las regiones exteriores del sistema solar pudieron pasar lo suficientemente cerca como para alterar los océanos, la corteza y las órbitas cercanas. Por ahora, es una explicación especulativa que compite con evidencias geológicas mucho más sólidas.
El objeto pasará a unos 2,56 millones de kilómetros de la superficie terrestre durante la mañana del 27 de junio. No será visible a simple vista, pero un telescopio de 100 milímetros y una carta celeste actualizada permitirán seguirlo durante varias noches.