Un macaco parece estar impresionado por el ciervo sobre su hombro derecho y alienta al espectador a mirar la vista. En realidad, el mono se estaba rascando. Pero es una gran foto.
Las estructuras descubiertas en 2001 frente a la península de Guanahacabibes parecen demasiado geométricas para pasar inadvertidas, pero solo existen como imágenes acústicas. Confirmar que fueron construidas por humanos exigiría explicar una civilización americana miles de años anterior a cualquier evidencia arqueológica conocida.
El análisis de antiguas mezclas mesopotámicas muestra que sus artesanos añadían fibras vegetales, minerales y fragmentos de roca para ajustar las propiedades del betún. Aunque trabajaban sin fórmulas modernas, aplicaban una lógica experimental muy parecida a la ingeniería de materiales actual.
La startup de biotecnología que prometió “desextinguir” al mamut lanudo se asoció con el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de EE.UU. para preservar a las especies en riesgo de la nación, antes de que desaparezcan.
La propuesta utiliza modelos de inteligencia artificial para localizar puntos especialmente sensibles de la atmósfera y aplicar pequeñas perturbaciones antes de un desastre. Las simulaciones modificaron la trayectoria de Sandy, suavizaron el frío de Texas y redujeron la humedad de un río atmosférico, aunque las intervenciones necesarias todavía superan las capacidades actuales.
El telescopio detectó diferencias de temperatura y composición química entre los dos extremos de este Júpiter ultracaliente. La famosa lluvia de rubíes y zafiros sigue siendo una posibilidad teórica, no una precipitación observada directamente.
El primer análisis molecular realizado sobre esta especie no encontró amelogenina-Y en ninguno de los restos examinados. El resultado podría apuntar a una acumulación funeraria seleccionada por sexo, aunque una rareza genética y otras explicaciones todavía impiden cerrar el misterio.