Es probable que alguna vez te hayas encontrado en la situación de intentar arrancar tu coche y darte cuenta de que la batería está descargada. Si no llevas pinzas, que cuestan poco y pueden sacarte de un apuro, aquí te mostramos algunas alternativas que podrían ayudarte a salir de esta incómoda situación.
Usar un arrancador portátil
Un arrancador portátil es una excelente opción para evitar quedar varado, sobre todo si conduces un coche automático, ya que estos vehículos no pueden arrancar mediante otros métodos. Este dispositivo se conecta directamente a la batería a través de pinzas pequeñas y proporciona un impulso eléctrico que permite arrancar el motor. Aunque es una herramienta preventiva, puede salvarte en más de una ocasión.
Arranque con una batería externa
Este método es similar al uso del arrancador, pero en lugar de un dispositivo específico, se utiliza la batería de herramientas como taladros o linternas. Conectando objetos metálicos a los polos de la batería del coche, puedes intentar transferir electricidad para arrancar el motor. Sin embargo, este método puede ser riesgoso, ya que las herramientas suelen operar a un voltaje diferente al de la batería del coche, lo que puede dañar fusibles o componentes eléctricos.
Empujar el coche
El método clásico de empujar el coche solo funciona con vehículos de transmisión manual. Al poner el coche en marcha y empujarlo, se genera suficiente movimiento para que el motor arranque. Para hacerlo:
- Gira la llave a la posición de contacto.
- Pon el coche en punto muerto y quita el freno de mano.
- Empuja el coche hasta que coja velocidad, luego sube, pisa el embrague, mete primera y suelta rápidamente el embrague para arrancar.
Este método es más fácil con coches pequeños o con ayuda, y puede requerir varios intentos.
Usar una pendiente
Si no puedes empujar el coche, una pendiente puede hacer el trabajo por ti. Similar al método anterior, aprovechas la gravedad para generar velocidad. Coloca el coche en punto muerto, quita el freno de mano y deja que ruede hacia abajo. Al ganar impulso, pisa el embrague, engrana una marcha (primera o segunda) y suelta el embrague rápidamente para arrancar el motor.
Arranque con cuerda (rope start)
Este método es menos común y requiere más habilidad. Consiste en levantar una de las ruedas motrices del coche con un gato, envolver una cuerda resistente alrededor del neumático y tirar de ella con fuerza para hacer girar el motor, similar a arrancar una motosierra. Es un método extremo que solo se recomienda en situaciones de emergencia.
Cualquiera de estos métodos puede sacarte del apuro si te quedas sin batería y no tienes pinzas a mano. ¡Recuerda llevar siempre un arrancador o un juego de pinzas en tu maletero para estar preparado ante cualquier eventualidad!