Saltar al contenido
Ciencia

Cómo la creatividad puede ser tu mejor terapia antienvejecimiento: la ciencia lo explica

Bailar, pintar, cantar o incluso jugar videojuegos puede ayudar a mantener el cerebro joven. Un nuevo estudio internacional demuestra que las actividades creativas ralentizan el envejecimiento cerebral al reforzar las conexiones neuronales y fomentar la neuroplasticidad.
Por

Tiempo de lectura 3 minutos

Comentarios (1)

El arte de mantenerse joven desde el cerebro

En un estudio reciente, un equipo internacional de neurocientíficos —liderado por Agustín Ibáñez, de la Universidad Adolfo Ibáñez de Santiago de Chile— demostró que participar en actividades creativas puede ralentizar el envejecimiento cerebral.
El hallazgo no se limita al arte tradicional: abarca desde el baile y la música hasta los videojuegos, siempre que estimulen la imaginación y la coordinación.

La investigación, publicada en colaboración con centros de diez países, utilizó “relojes cerebrales” basados en neuroimagen para medir la diferencia entre la edad real y la edad biológica del cerebro.
El resultado fue claro: las personas creativas muestran un “retraso” en su envejecimiento cerebral, lo que se traduce en una mente más joven y flexible.


Cómo se mide la juventud cerebral

El estudio se centró en el concepto de brecha de edad cerebral (BAG, por sus siglas en inglés): la diferencia entre los años cronológicos y la edad estimada del cerebro según su estructura y actividad neuronal.
Un BAG negativo indica que el cerebro “parece” más joven que la persona.

Para calcularlo, los investigadores analizaron datos de 1.240 participantes para establecer una línea base de envejecimiento, y luego compararon a 232 individuos con alta actividad creativa —bailarines de tango, músicos, artistas visuales y jugadores de videojuegos—.
Los creativos presentaron consistentemente un BAG negativo más bajo, es decir, cerebros más jóvenes que sus edades cronológicas.

Por primera vez, la ciencia ofrece una base biológica a una intuición conocida: la creatividad no solo enriquece la mente, también la rejuvenece.

Cómo la creatividad puede ser tu mejor terapia antienvejecimiento: la ciencia lo explica
© Andrea Piacquadio – Pexels

El cerebro creativo: gimnasia neuronal y longevidad

Actividades como bailar, pintar, tocar un instrumento o crear música estimulan simultáneamente las regiones motoras, emocionales y de memoria del cerebro.
Esa activación múltiple promueve la neuroplasticidad, la capacidad del sistema nervioso de generar nuevas conexiones y adaptarse al cambio.
Con el tiempo, esta flexibilidad protege frente a la degeneración neuronal y mejora la resiliencia cognitiva.

“Desarrollar la creatividad mantiene activo el cerebro de forma integral: memoria, coordinación y emociones se sincronizan en una especie de entrenamiento completo”, explica Ibáñez.

El baile, por ejemplo, combina ritmo, orientación espacial y emoción; pintar requiere atención sostenida y control motor fino; y los videojuegos estimulan la toma de decisiones y la respuesta rápida.
Todas estas actividades son, en esencia, formas de terapia cognitiva con efectos antienvejecimiento.


De Mick Jagger a la ciencia del bienestar

A los 80 años, Mick Jagger sigue recorriendo escenarios con energía inagotable. Aunque su disciplina física es parte del secreto, la neurociencia sugiere que su vida creativa puede haber contribuido tanto como el ejercicio.
El cerebro creativo no se apaga: mantiene su curiosidad, su capacidad de adaptación y su vitalidad neuronal.

Cómo la creatividad puede ser tu mejor terapia antienvejecimiento: la ciencia lo explica
© Mikhail Nilov- Pexels

Los científicos destacan que el envejecimiento cerebral acelerado está vinculado a un mayor riesgo de Alzheimer, Parkinson o esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Por eso, estimular la creatividad podría convertirse en una estrategia preventiva clave para una longevidad saludable.


Una terapia accesible y placentera

Lo más alentador es que la creatividad no requiere talento profesional. Lo importante es la participación activa: bailar, escribir, cantar, dibujar o crear digitalmente.
Cada acción que desafíe al cerebro y despierte la emoción ayuda a mantenerlo joven.

En palabras de Ibáñez:

“No es necesario ser artista; basta con comprometerse con actividades que mezclen cuerpo, mente y emoción. La creatividad es una forma de neuroprotección natural”.

Así, la ciencia confirma algo que la intuición humana ya sospechaba: crear, en cualquiera de sus formas, no solo alimenta el alma, también rejuvenece el cerebro.

Fuente: Meteored.

Compartir esta historia

Artículos relacionados