Wallace & Gromit es ya una institución cultural británica. Las aventuras en plastilina animada o plastimación de Aardman, con el inventor y su mejor amigo canino llevan ya cuatro películas de TV – la última estrenada en 2008 – y una película en los cines. Ha habido momentos en estos 20 años en que tuvimos apariciones en publicidades, videojuegos y demás, pero en general los fans solo tuvieron un par de películas. Es que la plastimación hecha a mano toma tiempo, y Aardman se ha tomado las cosas en serio para pensar en el regreso de Wallace & Gromit, considerando cómo han de verse.
El público tendrá esa respuesta en un mes y medio más, cuando se estrene Vengeance Most Fowl. Es la segunda película desde Curse of the Were-Rabbit, de 2004, pero Vengeance es no solo la primera película importante que emprende Aardman desde Matter of Loaf & Death, sino la primera de su clase en lo que se considera una era de evolución para el querido estudio. Vengeance Most Fowl es el segundo gran estreno, parte del acuerdo de Aardman con el gigante del streaming que es Netflix. Todo comenzó con la secuela de otra querida película de 2000, Chicken Run, Dawn of the Nugget, en 2023.
También es una serie de primeras cosas para la franquicia de Wallace & Gromit. La primera en incorporar VGX digitales junto a su tradicional animación de plastilina, en la que más de 200 personas trabajan. Y es la primera desde que en 2018 Aardman pasó a ser propiedad de sus empleados. Habiendo fallecido el querido actor británico Peter Sallis (Wallace) en 2017, este es el primer gran proyecto en el que él no estará. Lo reemplazará Ben Whitehead.

Un regreso para celebrar
El estudio ha evolucionado mucho desde su última incursión en la calle West Wallaby, al ampliar otra franquicia como la spinoff de Shaun the Sheep, o al crear historias originales como Early Man de 2018.

“Estuvimos haciendo otras cosas. Por el tamaño de este estudio no podemos filmar dos cosas al mismo tiempo. Somos un estudio que hace una película a la vez”, le dijo a io9 Merlin Crossingham, co-director de Vengeance Most Fowl y director creativo de Wallace & Gromit.

En parte, les tomó tanto tiempo porque Vengeance Most Fowl rompe con una de las tradiciones, al ser la primera historia “secuela” directa que Aardman relata en Wallace & Gromit, y que se ancla en el retorno de uno de sus villanos más emblemáticos: Feathers McGraw, el ladrón pingüino y estafador que desde su aparición en 1993 se convirtió en canon de la animación y uno de los más grandes villanos cinemáticos de nuestros tiempos. ¿Es por eso que lo necesitaba Aardman? Es que su presencia hace que el resto de Vengeance Most Fowl funcione a la perfección.

“En general, no traemos a los personajes de regreso. Nos gusta que existan en las pelis en las que están, y para las nuevas creamos personajes nuevos. Los orígenes de Vengeance Most Fowl no incluían a Feathers, pero era una idea que rondaba los bosquejos de Nick y Mark Burton. Las ideas van y vienen, hasta que alguna queda ya prendida y sucedió así. No recordamos cómo fue que surgió esto de traer de regreso a Feathers, aunque el impulso fue de la historia en sí misma”, explicó Crossingham.