La película The Shining de Kubrick tiene varias escenas memorables. En muchas de ellas sale el omnipresente personaje de Nicholson, o esas mellizas diabólicas, pero sin duda una de las más icónicas ocurre con ese ascensor que no para de sangrar en el hotel. Así que hizo el famoso efecto.

Se trata de una imagen que probablemente ha formado parte de las pesadillas de muchos espectadores y que, de hecho, fue tan impresionante que el estudio centr√≥ la comercializaci√≥n de la pel√≠cula casi exclusivamente en esa toma. Ahora, casi 40 a√Īos despu√©s, el asistente de Kubrick, Leon Vitali, ha revelado en una entrevista c√≥mo se hizo la escena. Seg√ļn Vitali:

Pasamos semanas y semanas y semanas tratando de obtener la calidad y la sangre de la forma más natural posible. La consistencia también fue bastante importante, porque estábamos vertiendo cientos de litros de cosas. No la queríamos demasiado roja.

Y luego, por supuesto, estaban los mecanismos, porque si tienes tanta presi√≥n dentro de algo como un ascensor, va a explotar si no tienes cuidado ... en serio, funcion√≥ de alguna manera que nunca pensamos que funcionar√≠a ... Era un volumen tan violento el l√≠quido rojo que ven√≠a hacia ti; aquellos de nosotros que est√°bamos de frente pensamos: ‚ÄėDios m√≠o, ¬°nos vamos a ahogar!

El mismo Kubrick estaba tan ansioso por grabar la agotadora escena que √©l mismo ayud√≥ a construir el mecanismo del ascensor y coloc√≥ cuatro c√°maras con diferentes enfoques y diferentes velocidades de frames. Vitali recuerda a los operadores de c√°maras que sub√≠an dentro de cajas de madera de gran tama√Īo para evitar que se rociaran con el l√≠quido rojo que se duplicaba como si fuera la hemoglobina humana.

El d√≠a de la secuencia tuvieron que trabajar r√°pido, porque el ascensor no iba a poder mantener su contenido l√≠quido por mucho tiempo. ‚ÄúEl ascensor comenzaba a gotear antes de que las puertas se abrieran‚ÄĚ, recuerda Vitali. ‚ÄúCreo que lo ves en la pel√≠cula; empieza a filtrarse‚ÄĚ. Eso s√≠, Kubrick abandon√≥ la habitaci√≥n antes de que se realizara la grabaci√≥n real, aunque lo hizo porque se sent√≠a incapaz de estar delante si algo sal√≠a mal .

Por suerte, el final lo conocemos. La escena salió perfecta y se convirtió en una de las favoritas del propio Kubrick. Cuentan que el metódico director la vio una y otra vez con una sonrisa en el rostro. [Yahoo]