Cada día se intercambian millones de correos electrónicos que contienen desde información personal hasta datos confidenciales. Gmail, el servicio más popular, no está exento de amenazas, y los ciberdelincuentes han encontrado nuevas formas de esquivar sus barreras de seguridad. En este artículo te contamos cuál es el fallo más reciente que están explotando y qué pasos debes seguir para proteger tu cuenta.
Un nuevo método que esquiva la autenticación
Aunque Gmail incorpora sistemas muy avanzados de seguridad, ciertos ataques están logrando evadir sus filtros. El Grupo de Inteligencia sobre Amenazas de Google detectó recientemente una técnica preocupante: eludir la autenticación multifactor, una de las principales defensas del correo.

Esto es posible gracias al uso de “contraseñas de aplicaciones”, un sistema creado para dispositivos antiguos que no permiten métodos modernos de verificación. Estos códigos de 16 dígitos, aunque útiles en algunos casos, se convierten en un punto débil, ya que permiten a los hackers acceder a cuentas sin necesidad del segundo paso de verificación.
Ingeniería social: cómo los atacantes se ganan tu confianza
Expertos de la empresa Malwarebytes explican que los ciberdelincuentes no solo se apoyan en brechas técnicas, sino también en la psicología. Establecen contacto haciéndose pasar por organismos oficiales o figuras de confianza, iniciando conversaciones privadas donde invitan a sus víctimas a compartir información.
Este acercamiento personalizado eleva la probabilidad de éxito del ataque. Aunque en principio parecía una amenaza acotada a ciertos usuarios europeos, los analistas advierten que cualquier persona con un dispositivo antiguo puede ser vulnerable.
Recomendaciones clave para proteger tu cuenta de Gmail

Para minimizar riesgos, se aconseja usar contraseñas de aplicaciones solo en casos muy necesarios, y sustituir cuanto antes los dispositivos que no soporten autenticación avanzada. Activar la verificación en dos pasos con herramientas como Google Authenticator es otro paso imprescindible.
Además, conviene mantenerse al tanto de las amenazas emergentes y revisar la actividad de tu cuenta con frecuencia. A esto se suma la importancia de tener el dispositivo actualizado, ya que muchas actualizaciones corrigen fallos que podrían ser explotados por terceros.
Por último, instalar programas de seguridad desde fuentes oficiales añade una capa extra de protección. Con estos hábitos, puedes reducir significativamente las posibilidades de ser víctima de un robo de cuenta.
Fuente: Infobae.