Durante décadas, el nombre de Seymour Hersh ha estado ligado a revelaciones incómodas para gobiernos, ejércitos y agencias de inteligencia. Ahora, su figura salta al primer plano audiovisual con un documental que propone algo más que una biografía: una reflexión sobre el precio de contar la verdad. Cover-Up: Un periodista en las trincheras llega a Netflix como una de las propuestas documentales más potentes de final de año.
Un retrato íntimo de un reportero incómodo
El documental se centra en la vida y carrera de Seymour Hersh, uno de los periodistas de investigación más influyentes —y controvertidos— de Estados Unidos. A través de material de archivo, entrevistas y notas personales, la película reconstruye cómo Hersh logró destapar episodios que marcaron un antes y un después en la historia del periodismo moderno.
Entre ellos destacan la masacre de My Lai durante la guerra de Vietnam y las torturas en la prisión iraquí de Abu Ghraib. Investigaciones que no solo provocaron un terremoto político y social, sino que también expusieron la fragilidad de la libertad de prensa cuando choca con los intereses del poder.
Documentaire passionnant et remarquable sur Seymour Hersh, légende du journalisme d'investigation, par Laura Poitras et Mark Obenhaus.
A voir sur Netflix. pic.twitter.com/sz1gM909m0— Fatimata K (@debbopoullo) December 30, 2025
Del silencio oficial a la pantalla
La dirección corre a cargo de Laura Poitras, cineasta clave del documental político contemporáneo y ganadora del Oscar por Citizenfour. Junto a Mark Obenhaus, Poitras logra algo poco habitual: que Hersh, tradicionalmente reacio a exponerse, se muestre reflexivo, crítico y consciente del impacto —y las consecuencias— de su trabajo.
La película no elude las zonas grises. También aborda las polémicas más recientes que rodearon al periodista, cuestionando el límite entre la investigación rigurosa, las fuentes anónimas y la credibilidad en un ecosistema mediático cada vez más polarizado.
Periodismo, poder y memoria audiovisual
Uno de los grandes aciertos del documental es su uso del archivo. Las imágenes de distintas épocas permiten entender cómo el periodismo de investigación fue clave para fiscalizar al poder en el siglo XX, y cómo ese papel se ha ido erosionando con el tiempo. El contraste con el presente resulta inevitable: menos recursos, más presión política y una opinión pública fragmentada.
En el documental “Cover-Up” sobre Seymour Hersh y su larga y premiada trayectoria en el periodismo de investigación revelando encubrimientos, masacres y la perversión del poder y la naturaleza humana, hay un pasaje sobre la intervención de EE.UU y la CIA en Chile contra Allende: https://t.co/bsK1jZsaKn pic.twitter.com/4QRdzNkXxf
— Vagabundo ilustrado (@vagoilustrado) December 30, 2025
En este sentido, Cover-Up no solo habla de Hersh, sino de una forma de ejercer el periodismo que hoy parece en peligro de extinción.
Un estreno clave en el catálogo de Netflix
Con su llegada a Netflix, el documental se suma a la línea de producciones que apuestan por el cine político y de investigación. No es una obra complaciente ni fácil, pero sí necesaria para entender por qué el periodismo incómodo sigue siendo esencial en cualquier democracia.
Más allá de la figura de Seymour Hersh, la película plantea una pregunta incómoda para el espectador: ¿quién vigila hoy al poder cuando contar la verdad tiene cada vez más costes?
Fuente: Infobae.