Crisis silenciosa: Uno de cada cuatro jóvenes en América Latina no estudia ni trabaja
Un reciente estudio ha revelado cifras alarmantes sobre la juventud en América Latina: el 25 % de los jóvenes no tiene empleo ni acceso a educación, y más del 70 % de las mujeres se dedican exclusivamente a trabajos de cuidado no remunerados. ¿Cómo afecta esto al futuro de la región?
Uno de cada cuatro jóvenes de entre 18 y 24 años en América Latina se encuentra en una situación crítica: no estudia ni trabaja de manera remunerada. Así lo ha revelado un informe presentado en el Parlamento Europeo, realizado por Ayuda en Acción y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
El panorama es aún más preocupante para las mujeres jóvenes, ya que más del 70 % de ellas están dedicadas exclusivamente a labores de cuidado, sin recibir ningún tipo de compensación económica.
«Los salarios de los jóvenes son mucho más bajos que los de los adultos, el 20 % recibe ingresos por debajo de la línea de pobreza», señaló.
Esto no se debe a una falta de preparación. De hecho, Latinoamérica cuenta hoy con una de las generaciones de jóvenes más formadas de su historia, pero la falta de oportunidades limita su acceso a trabajos bien remunerados.
El estudio sugiere que seis de cada diez jóvenes ocupados trabajarán en el sector de servicios, una industria donde la calidad del empleo está directamente ligada a la disponibilidad de puestos formales.
Si el crecimiento económico no va a la par con la oferta de nuevos trabajadores, la región podría enfrentar un aumento en las tasas de desocupación e informalidad juvenil.
Desde Cepal, Espejo subrayó que estos escenarios preocupantes no son inevitables y que aún hay margen para tomar acción.
«Es momento de actuar. Es fundamental implementar políticas públicas que impulsen la productividad y el crecimiento económico», enfatizó.
Desafíos y soluciones: ¿cómo cambiar esta realidad?
«Debemos replantear un modelo económico sostenible que incluya a los jóvenes de manera activa en la productividad».
Por su parte, la eurodiputada Leire Pajín resaltó la importancia de una alianza estratégica entre Europa y América Latina para combatir la pobreza y reducir las desigualdades en el acceso al empleo y la educación.
«Compartimos una forma de ver el mundo y de luchar contra la desigualdad. Esta alianza será clave para objetivos como la igualdad laboral y digital», afirmó.
A pesar de las preocupantes cifras, el informe también deja un mensaje optimista: si se implementan las políticas correctas, América Latina puede revertir esta crisis juvenil.