Un juego de simulación de tanques de la Guerra Fría que atrajo a lo que hoy llamaríamos un “tipo de jugador Call of Duty”. puedes reproducirlo en tu navegador aquí.
Un equipo de investigadores de la ETH Zurich publicó en Nature el primer sistema capaz de generar aleatoriedad certificada como perfecta usando física cuántica. El método, llamado amplificación de la aleatoriedad, parte de una fuente imperfecta y extrae números que permanecerán perfectamente aleatorios sin importar los métodos analíticos futuros. El experimento conectó dos qubits superconductores con un tubo de 30 metros, los enfrió a temperaturas cercanas al cero absoluto y realizó más de mil millones de pruebas de Bell en 9 horas
UBTECH abrió en China las reservas del U1, un robot humanoide de compañía con versiones masculina y femenina, memoria local, conectividad WiFi y una autonomía de entre 2 y 4 horas por carga. La compañía ya habla de miles de pedidos anticipados, aunque todavía falta conocer el precio final y comprobar qué capacidades reales tendrá fuera de los vídeos promocionales.
Una investigación liderada por científicos del Centro Ames de la NASA analizó 6.000 imágenes de SPHEREx tomadas durante sus primeros meses de operación. El resultado es inquietante: el 73,3% ya mostraba estelas de satélites, y los modelos proyectan que la contaminación podría alcanzar el 100% si se despliegan las constelaciones orbitales propuestas.
Pemba, un Unitree G1 modificado, alcanzó la cima del Chimborazo en Ecuador durante una expedición de 16 horas. El proyecto, impulsado por el ingeniero Pablo Berlanga Boemare, quiere usar robots móviles para monitorear ecosistemas remotos, aunque el salto al Everest todavía depende de permisos, logística y enormes desafíos técnicos.
La Corporación Nuclear Estatal China anunció la producción independiente y a gran escala de silicio-28 con una abundancia isotópica superior al 99,99%. El material es crucial para los cúbits de espín en silicio, una de las rutas más prometedoras para fabricar ordenadores cuánticos usando procesos cercanos a los de la industria actual de semiconductores.
La exploración lunar suele imaginarse con grandes rovers, ruedas enormes y vehículos preparados para recorrer kilómetros. Japón acaba de demostrar que también hay otro camino: robots diminutos, livianos y autónomos. SORA-Q, un pequeño rover transformable de apenas ocho centímetros, logró desplegarse en la Luna, moverse y enviar imágenes a la Tierra.