Saltar al contenido
Tecnología

Cuando los ricos se meten, es porque realmente se acerca: La guerra parece ser inminente y por ello un magnate de la tecnología ya está trabajando en sus ambiciones militares

Mientras el mundo mira hacia otro lado, los gigantes tecnológicos afinan sus armas. Una empresa de primera línea está fichando ex funcionarios del Pentágono y construyendo vínculos con el poder militar de EE.UU. ¿Qué saben ellos que nosotros no? ¿Todo es dinero?
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

Los movimientos silenciosos de los poderosos suelen ser las señales más claras de lo que se avecina. Meta, el imperio de Mark Zuckerberg, ha comenzado a tejer alianzas estratégicas con el sector defensa de Estados Unidos. Ex funcionarios del Pentágono, modelos de inteligencia artificial militarizados y alianzas con contratistas clave revelan un viraje que no es casual. La paz puede ser rentable, pero la guerra lo es mucho más.

Meta recluta al poder militar desde dentro

Cuando los ricos se meten, es porque se viene: la guerra es inminente y este magnate ya está trabajando en ello
© Unsplash – Jakob Owens.

Forbes reveló que Meta está fichando perfiles con experiencia directa en seguridad nacional. La empresa busca activamente gerentes de políticas públicas con acceso al Pentágono y la Casa Blanca, y exige credenciales como habilitación de seguridad. ¿El objetivo? Posicionarse como proveedor de tecnología de vanguardia para el aparato militar estadounidense.

Uno de los nuevos fichajes es Francis Brennan, ex asesor de Donald Trump, quien ahora lidera las comunicaciones estratégicas de Meta en Washington. Otro empleado recién incorporado trabajó más de una década en agencias federales no reveladas. Su misión, según publicó en LinkedIn: compartir inteligencia con el gobierno.

Realidad virtual, inteligencia artificial… y guerra

Cuando los ricos se meten, es porque se viene: la guerra es inminente y este magnate ya está trabajando en ello
© YouTube.

Meta ya dejó claro que su modelo de inteligencia artificial, Llama, está disponible para usos militares. La empresa colabora con contratistas como Lockheed Martin, Palantir y Booz Allen, que ya están utilizando Llama para operaciones sensibles, como reemplazar documentación en la Estación Espacial Internacional.

A través de su división Reality Labs, Meta también busca incorporar expertos con experiencia en contratos federales para impulsar la adopción de realidad virtual en ejercicios de entrenamiento militar. Esta tecnología, considerada estratégica por el Pentágono desde 2019, podría ser parte del campo de batalla del futuro.

De enemigos a aliados: Silicon Valley se alinea con la defensa

Cuando los ricos se meten, es porque se viene: la guerra es inminente y este magnate ya está trabajando en ello
© Unsplash – Jeff Kingma.

Meta no está sola. Google y OpenAI también reescribieron sus propias políticas para permitir el uso militar de sus IA. Incluso OpenAI, antes reticente, ya firmó acuerdos con la Fuerza Aérea de EE.UU. y con Anduril, uno de los contratistas emergentes del complejo militar-industrial.

Anthropic también se sumó, aunque impone restricciones como no permitir que su IA sea usada para crear armas o realizar vigilancia interna. El mensaje es claro: la frontera entre tecnología civil y militar ya es casi invisible.

La geopolítica como excusa perfecta

Todo esto ocurre en un contexto de creciente tensión global, especialmente con China. Las grandes tecnológicas justifican sus giros estratégicos en la necesidad de “competir” con los avances de las IA autoritarias del gigante asiático. Meta, de hecho, ha insistido en que el código abierto debe ganar esa carrera para “preservar los valores democráticos”.

Mientras tanto, Zuckerberg avanza silenciosamente en su acercamiento al entorno republicano. Eliminó el programa de verificación de hechos en Facebook, disolvió el equipo de diversidad e incorporó a Dana White (UFC) en la junta directiva de Meta. Todo encaja cuando se mira desde arriba.

Compartir esta historia

Artículos relacionados