Perder a un perro o un gato no solo significa decir adiós a un compañero fiel, sino también enfrentarse a un proceso de duelo profundo y silencioso. La ausencia deja huellas, pero también plantea una pregunta difícil: ¿cuándo es el momento adecuado para adoptar de nuevo? En un emotivo testimonio, el comunicador Leo Montero comparte su visión sobre este proceso y ofrece un enfoque que interpela tanto a la emoción como a la razón.
Una propuesta para sanar antes de tiempo
Durante una emisión de Infobae en Vivo, el presentador Leo Montero alentó a quienes atraviesan el dolor por la pérdida de un animal a no cerrarse a la posibilidad de una nueva adopción. Desde su columna dedicada al bienestar animal, sugirió que abrirse pronto a una nueva mascota no significa olvidar, sino seguir amando de otra forma.

Montero relató cómo, tras despedirse de algunos de sus animales, eligió adoptar casi de inmediato. Para él, esta decisión no es una negación del duelo, sino una forma activa de rendir homenaje a quienes ya no están, ofreciendo cuidado y afecto a otros seres que lo necesitan con urgencia.
También hizo hincapié en la necesidad de adoptar con responsabilidad, incluso cuando los refugios exigen requisitos que pueden parecer exagerados. “Entiendo que se pida saber dónde trabajas o que te pidan vídeos y fotos; es por el bien del animal”, aclaró.
Preparar el terreno antes del adiós
Uno de los enfoques más llamativos que compartió Montero fue el de introducir un nuevo animal antes de que muera otro que ya está en sus últimos años. Según su experiencia, esta transición beneficia no solo a la familia humana, sino también a los animales que ya viven en el hogar, creando un entorno de compañía continua que suaviza el impacto de la pérdida.
Para Montero, el dolor no desaparece con una nueva mascota, pero puede transformarse. La energía del amor que se queda sin destinatario encuentra así una nueva vía para expresarse.

Una forma distinta de seguir adelante
El mensaje central del comunicador fue claro: seguir adelante no es olvidar, es volver a amar. Adoptar otra mascota en medio del duelo puede ser un acto de generosidad hacia uno mismo y hacia los animales que esperan una segunda oportunidad.
Montero cerró su intervención con una reflexión poderosa: el amor por nuestros animales no muere con ellos, solo cambia de forma. Y a veces, el mejor homenaje es compartirlo con otro ser que también necesita un hogar.
Fuente: Infobae.