Cada vez que llega el verano, compruebo con resignación que soy un desastre haciendo maletas. A diferencia de mi mujer, no pienso en la cantidad de mudas que voy a necesitar o si refresca por la noche: calculo el número de prendas a ojo, echo la ropa que me gusta y paso a lo importante: cargadores, auriculares, baterías externas, Kindle y Switch.

Reed Kennedy no es como yo. Cada vez que viaja, intenta meter en la maleta el número óptimo de calzoncillos y calcetines para que el último par limpio sea el que lleve puesto en el avión de regreso. Kennedy sabe que su técnica puede ser de ayuda para gente como yo, así que un día acudió a Carrie Smith —una ingeniera especializada en estadística— y elaboraron esta hoja de Excel que te ayuda a decidir cuánta ropa interior necesitas para tu próximo viaje. O, dicho de otra forma, cuántas veces tendrás que lavar la ropa en función del número de calzoncillos/bragas que metas en la maleta.

Para calcularlo, observa la tabla de arriba y busca el número de días que estarás fuera de casa (eje horizontal). Ahora decide cuántas prendas de ropa interior llevarás al viaje, incluida la que te pongas antes de salir de casa (eje vertical). El resultado es el número de veces que tendrás que lavar la ropa durante el viaje, asumiendo que llevarás puesta tu última prenda cuando estés lavando, y que lavarás la ropa cuando solo te quede una prenda. Los números dorados se corresponden lo que Kennedy llama un “perfect run”: volver a casa con el último par de calzoncillos que quedaba por gastar.

Graphic: Carrie Smith

Pero la eficiencia no siempre es la prioridad. Hay gente que prefiere llevar prendas extra para cubrir posibles “accidentes”, así que Kennedy y Smith elaboraron también una segunda tabla que indica el número de calzoncillos o bragas limpias que traerás de vuelta en la maleta a modo de margen de error. Todo está perfectamente calculado, pero se han olvidado del viejo truco de “darle la vuelta” a la ropa, un clásico de las vacaciones de verano.

[Pack Like a Nerd]