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Ciencia

De ciencia ficción: Un raro cáncer óseo reemplazó el dedo del pie de un hombre

El paciente presentó una complicación muy poco común en este tipo de casos.
Por Ed Cara Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

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Un hombre de 55 años que tenía los dedos de las manos y los pies hinchados resultó padecer una condición mucho más insólita de lo que se pensaba. Según un reciente informe médico, varios de sus huesos habían sido “completamente reemplazados” por tumores metastásicos.

Los médicos en Australia detallaron el caso a principios de este mes en la revista New England Journal of Medicine. El hombre acudió al hospital tras varias semanas de dolor e hinchazón en un dedo de la mano y otro del pie. Los especialistas pronto descubrieron que estos síntomas eran una complicación poco frecuente de un cáncer de pulmón de células escamosas metastásico, que ya le había sido diagnosticado. Trágicamente, el hombre falleció poco después.

¿Cómo fue posible esto?

Se determinó que sufría de acrometástasis, un tipo de metástasis que se disemina más allá de los pulmones hacia los huesos ubicados más allá de los codos y las rodillas. Este tipo de metástasis es extremadamente raro, y se estima que solo ocurre en el 0,1 % de los casos en que el cáncer se propaga a los huesos. Aunque en algunos pacientes puede ser el primer indicio de un cáncer avanzado oculto, lo más común es que aparezca tras otros síntomas evidentes, como en este caso. La acrometástasis suele originarse en cánceres de pulmón, tracto gastrointestinal o urinario, y es más común en hombres.

Según el informe, el paciente había experimentado seis semanas de hinchazón dolorosa en el dedo medio derecho y en el dedo gordo del pie derecho, además de una herida abierta debajo de la uña de este último. Ambas extremidades estaban inflamadas, endurecidas y eran dolorosas al tacto. Los autores del estudio explicaron que la acrometástasis puede parecer, a simple vista, un caso de gota o una osteomielitis. Sin embargo, las radiografías revelaron claramente la causa de los síntomas: lesiones cancerosas que habían “reemplazado por completo” los huesos más distales del dedo de la mano y del pie.

Las imágenes del caso pueden verse en una publicación en X del NEJM.

Dado que la acrometástasis suele ser consecuencia de un cáncer en estado muy avanzado, las posibilidades de supervivencia una vez que se desarrolla son muy bajas. En promedio, los pacientes viven menos de seis meses después del diagnóstico. En este caso, los médicos optaron por aplicar radioterapia paliativa, con el objetivo de aliviar los síntomas sin intentar erradicar el cáncer. El hombre falleció alrededor de tres semanas después a causa de una hipercalcemia refractaria, es decir, niveles peligrosamente altos de calcio en la sangre que no responden al tratamiento.

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