Christian Klein tenía apenas 15 años cuando comenzó a trabajar como pasante en SAP, en el área de soporte técnico. Su tarea era instalar viejos monitores de tubo en las oficinas de la compañía. Lo que empezó en un sótano con herramientas y cables, se convirtió, 30 años después, en una historia de liderazgo global. En 2019, con tan solo 39 años, fue designado CEO de SAP.
Klein fue criticado inicialmente por haber trabajado solo en una empresa. Sin embargo, afirma que ese recorrido le dio una comprensión integral de SAP. «Aprendo todos los días», repite como mantra. Desde su ascenso, impulsó una transformación profunda: llevó la compañía hacia la nube, simplificó su software y apostó a la inteligencia artificial como pilar estratégico.
De la nube a la IA: el nuevo rostro de SAP

Durante el congreso anual de la empresa en Orlando, Klein destacó la implementación de Joule, un copiloto de inteligencia artificial que puede aumentar la productividad hasta un 30%. SAP no sólo ofrece software, según Klein, sino que ahora actúa como un aliado estratégico para anticipar escenarios y reducir riesgos.
La alianza con Perplexity, una startup de búsqueda web basada en IA, subraya esta visión: respuestas precisas, lenguaje natural y datos conectados. Todo esto se sostiene en la plataforma Business Data Cloud, que une información de SAP, sistemas externos y redes sociales para evitar la fragmentación de datos.
Klein reconoce que liderar una transformación no se limita a lo técnico: «Podés tener la mejor herramienta, pero si no cambiás la cultura, no sirve de nada». Valorando el feedback directo y honesto, defiende una gestión cercana y, si es necesario, detallista. Durante la pandemia, tomó decisiones rápidas y directas. «Me acusaron de microgestionar, pero hay momentos en los que hay que profundizar», dice.
El giro hacia la nube fue complejo. Las acciones cayeron inicialmente, pero a largo plazo, SAP se volvió más rentable que nunca. Hoy vale US$338.100 millones y es la empresa con mayor capitalización de Europa, superando a gigantes como Louis Vuitton o Novo Nordisk.
Cambios en la cúpula y una compensación millonaria

En 2019 compartió el cargo de CEO con Jennifer Morgan, pero la co-gestión duró solo seis meses. Desde entonces, lidera solo el directorio ejecutivo, rol que se consolidó aún más en 2024 con su nombramiento como presidente del board.
Ese mismo año recibió una compensación total de casi US$20.5 millones, más del doble que en 2023. El 92% de ese monto fue en acciones y bonos. A cargo del consejo de supervisión quedó Pekka Ala-Pietilä, ex presidente de Nokia, tras la salida de Hasso Plattner, fundador histórico de SAP.
Europa, la regulación y el futuro
Klein se muestra crítico con la fragmentación regulatoria en la Unión Europea. «Cada país tiene sus propias reglas. Así no somos una verdadera unión», dice. Advierte también sobre los peligros de regular la innovación antes de desarrollarla, y aboga por centrarse en los efectos, no en la tecnología misma.
El futuro, para él, está en la IA, la automatización y la computación cuántica. SAP ya investiga aplicaciones cuánticas para optimizar cadenas logísticas complejas. Su misión sigue siendo clara: ayudar a las empresas a funcionar mejor.
[Fuente: La Nación]