Lo que nació como una experiencia diseñada para trasladar al público al universo de Imhotep y las pirámides egipcias se ha convertido, con el paso de los años, en una de las atracciones más polémicas del parque.
El nacimiento de una atracción tan espectacular como arriesgada
Aprovechando el enorme éxito comercial de la saga —cada entrega superó los 400 millones de dólares de recaudación mundial—, Universal inauguró en mayo de 2004 Revenge of the Mummy: The Ride en su parque de Orlando. Se trataba de una montaña rusa cubierta, con aceleraciones bruscas que alcanzan los 64 kilómetros por hora en segundos, efectos especiales, fuego real y apariciones digitales de personajes de las películas.
En el papel, era una apuesta segura: acción, nostalgia y adrenalina. En la práctica, pronto comenzaron a aparecer los problemas.
Who loves Revenge of the Mummy The Ride? 🎢 pic.twitter.com/G3mkVJP0q3
— Universal Studios Hollywood (@UniStudios) June 26, 2018
Un historial de accidentes difícil de ignorar
Desde su apertura, la atracción ha estado vinculada a numerosos incidentes médicos y mecánicos. Entre los casos registrados se incluyen:
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Caídas a las vías
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Extremidades atrapadas
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Fracturas vertebrales
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Mareos severos y crisis cardíacas
Uno de los primeros episodios graves ocurrió en septiembre de 2004, cuando un hombre de 39 años cayó a las vías y perdió la vida. Ese mismo año, una mujer de 67 sufrió una grave lesión en el brazo que requirió hospitalización.
A pesar de las revisiones técnicas periódicas y los cierres temporales para mantenimiento, los incidentes no desaparecieron.
La última tragedia: una muerte al bajar de la atracción
El caso más reciente ha vuelto a encender todas las alarmas. El 25 de noviembre, una mujer de 70 años perdió el conocimiento inmediatamente después de finalizar el recorrido. Fue trasladada de urgencia a un hospital, donde falleció poco después. La causa fue catalogada como una muerte asociada a una montaña rusa, una clasificación que, aunque frecuente en estadísticas médicas, resulta inquietante cuando se repite en una misma atracción.
Este suceso se convirtió en la segunda muerte registrada oficialmente vinculada a La momia.
¿Por qué sigue abierta?
La gran pregunta es inevitable: ¿cómo puede seguir operando una atracción con un historial tan largo de accidentes?
Universal sostiene que el recorrido cumple con todas las normativas de seguridad y que muchos de los incidentes están relacionados con condiciones médicas previas de los visitantes. Sin embargo, expertos en seguridad de parques temáticos señalan que las aceleraciones repentinas y el entorno cerrado pueden aumentar el riesgo en personas mayores o con problemas cardiovasculares.
El debate se intensifica ahora que Universal vuelve a apostar por la franquicia con nuevos proyectos cinematográficos, reavivando el interés por una marca que, paradójicamente, arrastra una reputación cada vez más problemática fuera de la pantalla.
¿La verdadera maldición de La momia?
En el cine, la “maldición” siempre fue parte del espectáculo. En la vida real, la acumulación de incidentes convierte la metáfora en algo inquietantemente literal. Veinte años después de su inauguración, La momia sigue ofreciendo emociones fuertes, pero también plantea una cuestión incómoda: ¿cuántos avisos son necesarios antes de replantear una atracción que ha demostrado ser potencialmente peligrosa?
Mientras tanto, las puertas siguen abiertas y los visitantes continúan subiéndose al vagón, quizá sin saber que esta aventura no solo pertenece al terreno de la ficción.
Fuente: SensaCine.