Aprender a hacer resucitación cardiopulmonar (RCP) podría salvarle la vida a otra persona. Un nuevo estudio muestra que la RCP efectuada por alguien que justamente está en el lugar en ese momento puede mejorar sustancialmente las posibilidades de que la víctima sobreviva a un paro cardíaco.
La RCP es una intervención de momento cuando alguien sufre un paro cardíaco, que es cuando se detiene el corazón y ya no late. Los científicos que condujeron este nuevo estudio querían cuantificar mejor cómo el hecho de que alguien que esté en el lugar le haga las maniobras de RCP antes de que llegue la ayuda médica calificada afecta al pronóstico de la víctima, comparando los datos con la inexistencia de esta intervención. Hallaron que cualquier persona que esté cerca podría salvar la vida de la víctima y proteger su salud cerebral con la RCP, hasta pasados diez minutos del paro cardíaco. Los resultados destacan la importancia de alentar a la gente común y corriente a que aprendan las maniobras de RCP, incluso a pesar de los riesgos conocidos.
Se analizaron los datos del Registro Nacional de Paros Cardíacos para Mejorar Supervivencia – CARES – que específicamente brinda información sobre casi 200.000 casos documentados de paros cardíacos ocurridos fuera de un hospital entre 2013 y 2022. Los investigadores hallaron que la RCP efectuada por un peatón cercano tenía siempre relación con resultados mejorados, en comparación con los casos en que nadie había efectuado RCP. Pero también hallaron que cuanto más se tardara en aplicar RCP, los resultados empeoraban.
Mejores probabilidades
Si a una víctima le efectúan RCP en los primeros dos minutos posteriores al paro, sus posibilidades de sobrevivir son de 81%, y tendrá 95% de posibilidades de no tener daño cerebral importante, en comparación con el caso de quien no recibe maniobras de RCP, por ejemplo. Incluso si se tarda diez minutos en aplicar RCP, habrá posibilidades de sobrevivir en un 19%, y 22% de chances de evitar daño cerebral en comparación con víctimas a las que no se les aplica RCP. Los hallazgos de estos investigadores se presentarán esta semana en el Simposio anual de Ciencias de la Resucitación, de la Asociación Estadounidense para la Salud.
“Nuestros hallazgos refuerzan el hecho de que cada segundo cuenta cuando alguien que está en el lugar aplica las maniobras de RCP, incluso si se tarda unos minutos. Puede marcar una gran diferencia”, dijo el investigador en jefe Evan O’Keefe, especialista en salud cardiovascular en el Instituto del Corazón Mid America de Saint Luke, y la Universidad de Missouri-Kansas City, en una declaración de la Asociación Cardíaca Estadounidense.
Hay riesgos. Aunque se haga de la manera adecuada, las compresiones en el pecho pueden causar fracturas de costillas o daño a órganos internos. Estos riesgos aumentan en las personas que son adultos mayores y/o tienen otras enfermedades crónicas, que además tienen menos probabilidades de sobrevivir al paro cardíaco sin problemas importantes de salud cuando se les practica RCP en un hospital.
Dicho esto, se ha hallado que incluso las personas de mayor edad tienen mejores probabilidades de supervivencia a largo plazo si reciben RCP de alguien que esté cerca. Las organizaciones de salud siguen alentando a que se aprenda a hacer RCP, afirmando que sus beneficios claramente superan a los riesgos. Se calcula que cada año hay más de 350.000 paros cardíacos fuera de hospitales en los EE.UU., y que el 9% de las víctimas sobrevive. La RCP efectuada de inmediato podría duplicar o triplicar las probabilidades de supervivencia de la víctima. Pero hoy, en todo el mundo la RCP de gente común que está cerca de víctimas de paros cardíacos solo representa entre 35% y 40% de los casos.