Venus, oficialmente, es un planeta sin nadie. Tras perder contacto con la nave espacial Akatsuki el año pasado, la agencia espacial de Japón (JAXA) oficialmente dio por concluidas las operaciones de la solitaria misión que quedó en la órbita de nuestro vecino planeta.
Esta semana la JAXA determinó que sería improbable recuperar a su sonda enviada a Venus, lo que hizo que formalmente diera por concluida la misión de 15 años. Akatsuki, que significa “amanecer” en japonés, se lanzó el 21 de mayo de 2010 para estudiar los patrones climáticos de Venus y confirmar la presencia de relámpagos en las densas nubes del planeta. La sonda se hizo famosa por llevar miles de dibujos de la emblemática vocaloide (vocalista computarizada) japonesa Hatsune Miku, con lo que la ficticia estrella pop recorrió el espacio en un viaje singular.
Antes de su lanzamiento la JAXA invitó al público a enviar mensajes a bordo de la sonda, con lo que los fans de Hatsune Miku, popular artista virtual generada por computadora y creada por Crypton Future Media, dejaron unas 13.000 ilustraciones del personaje de 16 años grabadas en las pesas de equilibrio de la nave, hechas de aluminio.
Inicios difíciles
La nave Akatsuki, también conocida como Orbitador del Clima de Venus o Planet-C, tuvo un inicio de viaje difícil. Al acercarse al planeta que está segundo a partir del sol la nave tuvo problemas en el motor, que impedían el ingreso a la órbita de Venus.
Por eso la nave estuvo hibernando durante casi cinco años, en órbita en torno al sol. Pero la JAXA no desistió y efectuó un cambio de motor, utilizando el motor secundario para controlar a la nave. Aunque solo contaba con una quinta parte del impulso del motor principal, Akatsuki logró insertarse en la órbita.
Poco después, Akatsuki hizo su primer descubrimiento. La nave detectó una enorme curva en la atmósfera de Venus, que se extendía casi desde el polo norte al polo sur. Los científicos determinaron que la gigantesca estructura tenía su causa en las ondas de gravedad, en una atmósfera en que el aire se mueve sobre una topografía muy accidentada (en este caso, las altas montañas de Venus).
Akatsuki se convirtió en el primer intento japonés exitoso de exploración de otro planeta. La nave está equipada con cuatro cámaras de largos de onda ultravioleta e infrarroja, y usa una cámara de alta velocidad para detectar relámpagos en las nubes de Venus, y técnicas de radio ciencia para observar la estructura vertical de su atmósfera.
En abril de 2024 la JAXA perdió contacto y comunicación con Akatsuki. “Hemos estado tratando de restituir las comunicaciones desde el año pasado, pero se determinó que es improbable poder recuperarlas y por eso decidimos poner fin a este capítulo”, escribió la JAXA en X.
Pero Venus no quedará en soledad durante mucho tiempo más, porque la NASA se prepara para enviar dos misiones al candente planeta. La sonda DAVINCI se lanzará en 2030, y luego en 2031 le seguirá VERITAS, ambas con el fin de comprender mejor cómo fue que Venus llegó a ser un infierno tan caliente, ya que comparte características similares a las de la Tierra.