Saltar al contenido

Descubren en el espacio una molécula clave para la vida: es la más compleja hallada hasta ahora y cambia una vieja teoría

Un equipo internacional de científicos detectó en el espacio interestelar la molécula orgánica con azufre más grande jamás observada. El hallazgo podría explicar cómo llegaron a la Tierra algunos de los ingredientes esenciales para el origen de la vida

Durante décadas, la ciencia ha intentado reconstruir una pregunta tan fascinante como esquiva: de dónde surgieron los componentes químicos que hicieron posible la vida en la Tierra. Ahora, un descubrimiento inesperado en el corazón de la Vía Láctea acaba de añadir una pieza clave a ese rompecabezas.

Por primera vez, investigadores identificaron en el espacio interestelar la molécula orgánica con azufre más grande jamás detectada, un hallazgo que algunos científicos ya describen como un posible “eslabón perdido” entre la química simple del espacio y los bloques fundamentales de la vida.

Una molécula que no debería estar ahí (pero está)

Molecula
© D koi – Unsplash

El descubrimiento fue publicado en la revista Nature Astronomy y liderado por científicos del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, quienes detectaron una molécula formada por 13 átomos, algo inédito para compuestos con azufre en el espacio profundo.

La molécula, llamada 2,5-ciclohexadieno-1-tiona, contiene carbono, hidrógeno y azufre, un elemento crucial para la vida tal como la conocemos. En la Tierra, el azufre es parte esencial de aminoácidos, proteínas y enzimas, pero hasta ahora su presencia en moléculas grandes fuera del sistema solar era un misterio.

“Sabíamos que el azufre llegó a la Tierra desde el espacio hace miles de millones de años, pero no entendíamos en qué forma viajaba”, explicó Mitsunori Araki, autor principal del estudio.

El misterio del azufre perdido en el cosmos

Azufre
© Jonathan Chan – Unsplash

El azufre es uno de los elementos más abundantes del universo, pero durante años los astrónomos se toparon con una paradoja: apenas aparecía en moléculas complejas del espacio interestelar. La mayoría de los compuestos detectados tenían apenas tres, cuatro o cinco átomos.

Este nuevo hallazgo rompe ese límite. Hasta ahora, la molécula con azufre más grande detectada tenía nueve átomos y ya era considerada una rareza. Encontrar una de 13 átomos sugiere que el universo podría estar lleno de química compleja que simplemente no sabíamos observar.

Una hipótesis previa sostenía que el azufre estaba “escondido” en hielos cósmicos, atrapado en partículas microscópicas. Este descubrimiento parece confirmarlo.

La molécula fue detectada en una nube molecular llamada G+0.693–0.027, ubicada a unos 27.000 años luz de la Tierra, cerca del centro de la Vía Láctea. Estas nubes son auténticos viveros estelares, regiones frías y densas donde nacen nuevas estrellas y, con el tiempo, sistemas planetarios.

Ahí está la clave: los ingredientes químicos presentes en estas nubes terminan formando planetas, cometas y asteroides. Y esos mismos cuerpos fueron los que bombardearon la Tierra primitiva, aportando moléculas orgánicas complejas.

En otras palabras, la química de la vida podría haberse cocinado mucho antes de que existieran los planetas.

Una pista directa sobre el origen de la vida

Los científicos reprodujeron la molécula en laboratorio, obtuvieron su “huella” de radio y la compararon con datos captados por radiotelescopios en España. La coincidencia fue inequívoca.

Para expertos externos al estudio, el hallazgo es crucial. Kate Freeman, geocientífica de la Universidad Estatal de Pensilvania, lo definió como “una historia de detectives cósmica”, porque conecta algo que se sabía desde hace décadas —la presencia de compuestos de azufre en meteoritos— con su verdadero origen.

Hasta ahora, no estaba claro cómo esas moléculas llegaron a formar parte de los cuerpos que impactaron la Tierra. Este descubrimiento apunta directamente al espacio interestelar.

El azufre tiene una química única. Permite reacciones que otros elementos no facilitan, y pudo haber sido clave para las primeras formas de vida microbiana en la Tierra. Encontrar moléculas orgánicas complejas con azufre tan lejos de nuestro planeta sugiere que los ingredientes de la vida podrían ser comunes en la galaxia.

Hace medio siglo, detectar cualquier molécula en el espacio ya era un milagro. Hoy, los telescopios están revelando estructuras cada vez más grandes y resistentes.

Y según varios expertos, el siguiente paso es inevitable: encontrar aminoácidos fuera del sistema solar.

También te puede interesar