Durante semanas, los sistemas de vigilancia de la frontera oriental de Polonia habían detectado movimientos anómalos, pero nada hacía prever la magnitud del hallazgo. Lo que comenzó como una alerta técnica terminó destapando una infraestructura clandestina que llevaba tiempo operando bajo una de las zonas más vigiladas del límite exterior de la Unión Europea.
Un túnel excavado bajo una presa en la región de Podlasie

La Guardia de Fronteras polaca confirmó el jueves que más de 180 personas habían cruzado desde Bielorrusia hacia Polonia a través de un túnel subterráneo localizado cerca de la localidad de Narewka, en la región de Podlasie. La estructura, excavada bajo una presa, tenía varias decenas de metros de longitud y una altura aproximada de metro y medio.
La entrada estaba cuidadosamente oculta en una zona boscosa del lado bielorruso, a unos 50 metros de la frontera oficial, mientras que la salida emergía a apenas 10 metros de la barrera polaca. Una ubicación calculada para sortear tanto los obstáculos físicos como la vigilancia directa.
Detenciones rápidas gracias a vigilancia electrónica

Gracias a los sistemas electrónicos integrados en la frontera, las autoridades lograron reaccionar con rapidez tras detectar el cruce. Hasta el momento, más de 130 personas han sido detenidas y la búsqueda del resto continúa con apoyo de soldados, agentes de policía y perros adiestrados.
Según las autoridades, entre los migrantes interceptados predominan personas de nacionalidad afgana y paquistaní, aunque también se han identificado ciudadanos de India, Nepal y Bangladesh. La operación permitió actuar casi de inmediato, lo que evitó que la mayoría lograra desplazarse hacia el interior del país.
Redes de tráfico y detención de colaboradores
Durante la misma operación fueron arrestados dos presuntos colaboradores: un ciudadano polaco de 69 años y otro lituano de 49. Ambos están acusados de intentar trasladar a los migrantes hacia Europa Occidental y permanecen bajo investigación por tráfico ilegal de personas.
Las autoridades no descartan nuevas detenciones, ya que el túnel sugiere una planificación logística prolongada y el posible apoyo de redes organizadas a ambos lados de la frontera.
Un patrón que empieza a repetirse
Este es el cuarto túnel de contrabando detectado en lo que va de año por la sección de Podlasie de la Guardia de Fronteras. Desde el organismo subrayan que la combinación de barreras físicas y vigilancia electrónica está permitiendo detectar este tipo de infraestructuras con mayor rapidez, aunque también evidencia una creciente sofisticación en los métodos de cruce.
El hallazgo llega pocas semanas después de que Polonia reabriera parcialmente algunos pasos fronterizos con Bielorrusia a mediados de noviembre, una decisión que, según los servicios de seguridad, podría haber influido en el repunte reciente de intentos de entrada irregular tras varios días sin incidentes registrados a comienzos de diciembre.
El descubrimiento del túnel no solo explica un cruce masivo que había desconcertado a las autoridades, sino que vuelve a situar la frontera oriental de la UE como uno de los principales escenarios de presión migratoria y tensión geopolítica en Europa.
[Fuente: EuroNews]