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Descubrieron unos de los planetas más jóvenes en un disco protoplanetario

El planeta bebé tiene menos de 3 millones de años, y hace que nos preguntemos cómo se forman los planetas a partir del polvo del cosmos.

El universo no es lugar para un mundo recién nacido. Porque en su infancia los planetas se ven envueltos por el disco de material del que se formaron, que los oculta a la vista. Sin embargo, al analizar un gran planeta que orbita alrededor de una estrella de 3 millones de años de antigüedad el equipo de investigadores vio un mundo que acaba de formarse, porque resultó que se trata de un bebé gigante.

El planeta es el más joven que se haya detectado hasta ahora con el método de detección de planetas, según los investigadores, que llamaron al jovencito IRAS 04125+2902 b. Los astrónomos encontraron el planeta bebé porque el disco externo que lo cubre está bastante ondeado y lo dejó expuesto al ojo curioso de los telescopios espaciales. El equipo publicó su descubrimiento en Nature, y su trabajo parece cuestionar las teorías actuales sobre cómo se forman los planetas. 

Ese joven mundo tiene más o menos la misma edad que la estrella madre, y probablemente se formó hace unos 3 millones de años, lo que en edad cósmica implica casi la infancia (en comparación, la Tierra tiene 4,5 mil millones de años). El planeta bebé está ubicado en la Nube Molecular Taurus, una nursery estelar llena de estrellas recién nacidas, que está a unos 450 años luz de la tierra. Orbita alrededor de su estrella bastante de cerca, y completa su órbita en apenas menos de nueve días.

Un bebé gigantesco

A pesar de su juventud, es de gran tamaño, porque su ancho es de unas 10 veces mayor al de la Tierra, y su masa equivale a un tercio de la de Júpiter. Eso significa que probablemente tenga una atmósfera inflada que irá encogiéndose con el tiempo a medida que avance el proceso de formación. Con el tiempo el planeta podría llegar a ser un mini-Neptuno gaseoso, o una super-Tierra, según los investigadores.

 El Satélite de Estudios de Exoplanetas (TESS) encontró al planeta bebé en noviembre de 2019. El TESS busca mundos externos mediante la observación en que busca leves variaciones en la luz de las estrellas, lo que significa que un planeta estaría pasando frente a ésta desde el punto del vista del observador. El TESS no suele buscar planetas bebés, pero el disco protoplanetario de la joven estrella hizo que fuera posible que el telescopio detectara a IRAS 04125+2902 b.

El por qué de la torcedura del disco de este sistema sigue siendo un misterio. El disco es un remolino de gas y polvo que rota y rodea a una estrella de reciente formación y que por lo general está en línea con el plano orbital de un planeta. En este caso el disco del sistema está inclinado a un ángulo de 30 grados, y eso podría deberse a material que cae de la región formadora de estrellas que rodea al sistema. 

El planeta bebé ofrece datos singulares sobre la formación de los planetas, y constituye un vistazo al cosmos que pocas veces pueden lograr los investigadores.

 

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Lucas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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