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Descubrimiento gastronómico increíble: una focaccia de 7.000 años sazonada con grasa animal

Un equipo internacional analizó los residuos orgánicos de vasijas cerámicas usadas por pueblos neolíticos en el cercano Oriente

Imagina encontrar una focaccia horneada y sazonada de 7.000 años de antigüedad. No sería tu plan para la comida de Acción de Gracias compartida con amigos y familiares, sino parte de la tradición gastronómica del neolítico. 

Investigadores de la Universidad La Sapienza de Roma y la Universittat Autonoma de Barcelona descubrieron que las comunidades agrícolas que vivían en el cercano Oriente entre los años 7.000 y 5.000 AC probablemente horneaban y consumían grandes hogazas de pan y focaccia, que sazonaban con ingredientes derivados de animales y plantas. El hallazgo se detalla en un estudio publicado en noviembre en Scientific Reports y sugiere que en la región de la Creciente fértil en la era tardía del neolítico la gente disfrutaba de una rica y sabrosa tradición culinaria. 

“Nuestro estudio nos ofrece la imagen vívida de las comunidades que usaban los cereales que cultivaban para preparar panes y ‘focaccias’ enriquecidos con diversos ingredientes y consumidos en grupo”, declaró para la Universitat Autonoma de Barcelona Sergio Taranto de la Universidad La Sapienza y escritor principal del estudio. “El uso de las bandejas cerámicas nos lleva a considerar que esta tradición culinaria del neolítico tardío se desarrolló a lo largo de unos seis siglos y era práctica común en grandes porciones del cercano Oriente”.

El estudio indica que investigaciones anteriores ya habían establecido que las comunidades del neolítico tardío de esta región horneaban hogazas de pan hecho de agua y harina en bandejas de cerámica ovales con bordes bajos, y con superficies internas rugosas adrede para que fuera más fácil desmoldar el pan horneado. Los investigadores hicieron pruebas utilizando réplicas de esas bandejas.

Hornos en forma de cúpula

Descubren Focaccia De 7000 Años
© Sergio Taranto

Como resultado, el equipo concluyó que se horneaban los panes en bandejas introducidas dentro de hornos en forma de cúpula que llegarían a unos 420 °C, durante unas dos horas. Cada hogaza pesaría unos 3 kg. y eso sugiere que se consumían en grupos.

También exploraron si las bandejas podrían haberse usado para hornear masa de cereal, tal vez sazonada con aceite vegetal o grasa animal. Para ello el equipo internacional analizó los residuos orgánicos que había en fragmentos de bandejas que datan de entre 6.400 y 5.900 AC en sitios de la frontera entre Siria y Turquía, como Mezraa Teleilat, Akarçay Tepe, y Tell Sabi Abyad. 

Los análisis sugieren que en el neolítico tardío se usaban las bandejas para procesar harina de cereales como trigo o cebada, y que los alimentos se preparaban usando ingredientes animales como la grasa. En uno de los casos también se hallaron rastros de condimentos derivados de plantas. “El estado de degradación de los residuos sugiere que en al menos dos casos las bandejas llegaban a temperaturas compatibles con las que se verificaron de forma experimental en hornos en forma de cúpula”. 

Este estudio enriquece los hallazgos previos sobre el horneado de pan en el neolítico tardío en el cercano Oriente al destacar algunos de los ingredientes procesados que probablemente contribuyeron a una tradición culinaria más compleja. Significa que quienes vivían hasta 9.000 años atrás en lo que hoy es Turquía y Siria disfrutaban de sabrosas focaccias, unos 3.500 años después del fin de la última era de hielo.

Este artículo ha sido traducido de Gizmodo US por Thomas Handley. Aquí podrás encontrar la versión original.

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