Esta imagen que quedó en séptimo lugar, muestra la peculiar cabeza de una garrapata vista bajo una lupa de 10 aumentos.
Un estudio liderado por el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont describe por primera vez los tejidos blandos preservados en Montsecosuchus depereti, un pequeño cocodrilomorfo del Cretácico inferior hallado en la Pedrera de Meià, en Lleida. La luz ultravioleta permitió ver escamas, cartílagos torácicos y posibles bandas de coloración en la cola.
Un prototipo desarrollado por la colaboración AION, liderada por el Imperial College de Londres, ha demostrado que dos interferómetros atómicos pueden cancelar el ruido láser que normalmente enmascara señales extremadamente débiles. El avance, publicado en Nature, es un paso clave hacia futuros detectores cuánticos capaces de buscar materia oscura ultraligera y ondas gravitacionales en rangos todavía poco explorados.
Un equipo de investigadores ha desarrollado RHINE, un método que usa redes neuronales para incorporar el calentamiento del proceso r en simulaciones hidrodinámicas de fusiones de estrellas de neutrones. La técnica permite aproximar con mayor eficiencia la energía liberada por miles de reacciones nucleares y mejorar el estudio de las kilonovas, explosiones donde se forman elementos como el oro y el platino.
Un equipo de Northwestern University ha encontrado la primera evidencia clara de un viento caliente activo saliendo de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo del centro de la Vía Láctea. La señal apareció como una cavidad cónica en el gas molecular frío, observada con ALMA y confirmada con datos de rayos X del observatorio Chandra.
Una investigación liderada desde la Universidad de Alicante ha reinterpretado los 43 cascos hallados en 1990 en el yacimiento subacuático de Piedras de la Barbada, frente a Benicarló. Considerados durante décadas piezas romanas, ahora el análisis de textiles conservados en su interior los sitúa entre finales del siglo XIV y comienzos del XV.
La NASA difundió una secuencia satelital HLS del Salar de Atacama, en Chile, donde las piscinas de evaporación del litio cambian de color entre marzo de 2025 y febrero de 2026. La imagen parece una obra abstracta vista desde el espacio, pero también ayuda a entender el coste ambiental de un proceso que evapora enormes cantidades de agua en uno de los ecosistemas más secos y frágiles del planeta.