No encontrarás Kill Bounce y Death Walls en Steam, pero no será porque sean malos juegos, sino porque no es que estén muy pulidos precisamente. Ambos son obra de una red neural a la que sus programadores han puesto a ver otros juegos durante horas. El resultado son dos fascinantes títulos de estética retro.

Los gráficos de ambos son tan simples que nos recuerdan a los tiempos de Pong, pero la idea original de ambos es bastante buena. Kill Bounce nos pone en el papel de un pixel que bota todo el rato con una particularidad. Cada vez que lo hace, rompe el suelo. El objetivo es permanecer todo el rato en movimiento para no caer mientras eliminamos el suelo. Es casi como una especie de Arkanoid, pero al revés.

Death Walls es un poco más convencional, pero no es mala idea tampoco. Se trata de una especie de juego de plataformas en el que los únicos enemigos son paredes móviles que nos pueden matar por contacto y que solo podemos saltar. Con un poco de arte y alguna regla que lo complique tenemos un éxito para consola.

Ambos juegos los da desarrollado una IA creada por los investigadores del Instituto Tecnológico de Georgia Matthew Guzdial y  Mark Riedl. Los dos científicos han enseñado a la red neural a diseñar juegos poniéndola a ver horas y horas de partidas (jugadas por humanos) a clásicos como Super Mario Bros o Mega Man. Para ser de los primeros juegos diseñados por una IA, no están nada mal. [Arxiv vía Motherboard]