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Ciencia

Detectan dos agujeros negros en una mortal danza orbital

Las imágenes de las dos bestias cósmicas envueltas en una órbita mutua demuestran que existen estos sistemas binarios
Por Passant Rabie Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Cuando dos agujeros negros se encuentran, su enorme gravedad produce la atracción mutua. Y eso da inicio a una potente danza orbital en espiral, y juntos van acercándose hasta que uno se somete al otro y se produce la fusión.

Hasta ahora no se había podido ver un sistema binario de agujeros negros en acción, uno de los eventos de mayor energía en todo el universo.

Un grupo de científicos informó que logró captar la primera imagen de dos agujeros negros que orbitan en mutua atracción cada 12 años aproximadamente. Están a unos 5 mil millones de años luz de la Tierra, ubicados en un núcleo galáctico extremadamente brillante que se forma cuando el agujero negro que está en el centro de la galaxia devora el gas y el polvo circundantes.

Las observaciones se detallaron en un trabajo publicado el jueves en The Astrophysical Journal y brindan información sobre las interacciones de las bestias más misteriosas del universo.

Una pareja perfecta

Con un sistema de radiotelescopios los científicos identificaron a la pareja de agujeros negros por medio de los chorros de partículas que emitían. No podemos ver directamente a los agujeros negros porque la luz no logra escapar de ellos, pero sí se los puede detectar por el débil brillo de gas que los rodea y que reluce como si fuera un halo.

El agujero negro más grande de estos dos tiene una masa que es unos 18 mil millones de veces mayor que la del sol, y emite un gigante chorro brillante de partículas. El más pequeño de los dos tiene 150 millones de veces la masa del sol, es retorcido y se ve como una “cola que menea” según los autores del estudio. Y es porque el agujero negro más pequeño gira en torno al más grande a velocidades mucho mayores, con lo que su chorro va girando en diferentes direcciones.

Los autores del trabajo advierten que hacen falta más imágenes, o imágenes de mayor resolución, para confirmar que esa “cola que menea” es en realidad el chorro del agujero negro más pequeño. Si es así, el chorro se verá en un lugar diferente cada vez, y su forma se verá distinta. Los autores señalan que 2032 será el próximo mejor momento para observar la “cola que  menea” debido al período orbital de la enorme bestia cósmica.

Correo el velo de luz

El cuásar en el que se ubican los dos agujeros negros es extremadamente brillante, y su luz es varios billones de veces más brillante que la de nuestro sol. Los científicos han estado observando este cuásar en particular desde el siglo XIX, pero en esa época los astrónomos no podían explicar por qué brillaba tanto. De hecho, no sabían que existían los agujeros negros.

Fue a finales de la década de 1980 que la ciencia empezó a especular que los brillantes destellos de la cuásar podrían ser a causa de dos agujeros negros. Si bien el agujero negro más grande es el origen de la mayor parte de la luz de OJ287, el agujero negro secundario ocasionalmente puede causar destellos. En 2021, el Satélite de Estudio de Exoplanetas en Tránsito (TESS) de la NASA, detectó que OJ287 se había más brillante en unas dos magnitudes durante un período de unas 12 horas. Se atribuyó el destello al chorro de un segundo agujero negro que cruzaba el disco de acreción del agujero negro mayor.

Para confirmar esta teoría los científicos de este trabajo captaron una imagen en alta resolución de este par de agujeros negros, y vieron que los dos se ven por separado. Esto sucede seis años después de que los astrónomos pudieran mostrar la primera imagen de un agujero negro. Al hacerlo, lograron correr el velo, en uno de los descubrimientos de un misterio del universo. Y su información podría ayudarnos a entender mejor cómo se formó el cosmos y cómo evoluciona con el paso del tiempo.

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