En 1968, el astrónomo Agop Terzan descubrió un objeto en la dirección del centro de la Vía Láctea que parecía un cúmulo globular: una esfera densa de estrellas antiguas, muy conocidas para los astrónomos. Durante décadas se lo trató como tal. Luego, en 2009, alguien notó algo raro: tenía dos poblaciones de estrellas distintas, cuando los cúmulos globulares solo tienen una. Ahora, tras analizar 12 años de datos del telescopio Hubble complementados con observaciones del James Webb, los astrónomos llegaron a una conclusión: Terzan 5 no es ningún cúmulo globular. Es algo que no habían visto antes.
Qué encontraron: cuatro episodios de formación estelar en un solo objeto, a 12.500 y 4.700 millones de años
El equipo liderado por Giorgia Zullo, estudiante de doctorado en la Universidad de Bolonia, combinó 12 años de datos archivados del Hubble con nuevas observaciones en el infrarrojo cercano del James Webb. La ventaja del Webb fue decisiva: Terzan 5 se encuentra en el bulbo galáctico, una región densa en polvo y estrellas que bloquea la luz visible, pero que el infrarrojo del Webb puede atravesar. Con esa capacidad pudieron identificar y clasificar muchas más estrellas que antes, separándolas por edad y composición química.
Lo que encontraron contradice la definición de cúmulo globular: no una sino cuatro generaciones de estrellas de distintas edades y composiciones. Las dos más antiguas tienen 12.500 y 4.700 millones de años respectivamente. Los investigadores encontraron además evidencia de explosiones de supernovas que forjaron elementos pesados con los que se formaron nuevas estrellas, lo que explica cómo el objeto pudo tener múltiples episodios de formación estelar. Según lo documentado por el comunicado de la ESA, los investigadores describen a Terzan 5 como «algo mucho más extraño y raro» que un cúmulo globular.
Por qué es un fósil: sobrevivió intacto mientras sus semejantes se disolvieron en el bulbo galáctico
El bulbo de la Vía Láctea, la región densa y esférica en el centro de la galaxia donde se concentran estrellas muy antiguas y el agujero negro supermasivo central, se formó hace miles de millones de años a partir de cúmulos primordiales que colisionaron y se fusionaron. Terzan 5 era uno de esos cúmulos primordiales. La diferencia es que los demás se disolvieron e integraron en el bulbo. Terzan 5 no. Por alguna razón sobrevivió intacto hasta hoy.
Francesco Ferraro, profesor de la Universidad de Bolonia e investigador principal de las observaciones del James Webb, lo formuló así: «Por alguna razón, este peculiar cúmulo de estrellas se formó independientemente del bulbo y no se destruyó durante su formación». Su masa fue suficiente para retener las materias primas necesarias y continuar formando estrellas en varias oleadas, algo que no hacen los cúmulos globulares normales. De ahí el término que los astrónomos le asignaron: «fragmento fósil del bulbo galáctico».
Las implicaciones: Liller 1 también fue reclasificado y puede haber más objetos de esta nueva clase
Terzan 5 no es el único caso. En el mismo estudio, los investigadores también reclasificaron a Liller 1, otro objeto que durante años fue tratado como un raro cúmulo globular y que comparte las mismas características: múltiples generaciones de estrellas y una historia de formación independiente del bulbo. Los astrónomos creen que podrán identificar más objetos de esta nueva clase a medida que el James Webb continúe su exploración del centro galáctico. Cada uno de ellos es un archivo vivo de cómo se formó el bulbo de la Vía Láctea hace miles de millones de años.