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Ciencia

El alimento discreto que esconde un poder nutricional que no imaginas

Un corte sencillo, común en la cocina diaria, ha logrado captar la atención de expertos de prestigiosas universidades por su extraordinario valor nutricional. Descubre por qué podría ser la clave para fortalecer tu cuerpo, proteger tu corazón y mejorar tu mente, todo en un solo bocado.
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No todo lo saludable viene en forma de superalimento exótico. A veces, lo más valioso está en lo cotidiano. La pechuga de pollo, ese clásico de cualquier menú equilibrado, ha sido objeto de análisis en un informe reciente del New York Times, respaldado por especialistas de universidades como Michigan, Vanderbilt y Tennessee. Sus conclusiones revelan propiedades sorprendentes que van mucho más allá de la proteína.

Alta densidad proteica y ventaja comparativa

Uno de los datos más impactantes es que 100 gramos de pechuga de pollo sin piel ofrecen unos 32 gramos de proteína por solo 160 calorías. Según Dave Bridges, bioquímico de la Universidad de Michigan, para obtener una cantidad mayor de proteína habría que recurrir a suplementos en polvo.

El alimento discreto que esconde un poder nutricional que no imaginas
© alleksana – Pexels

A diferencia de otras fuentes animales, como el salmón, que ofrece 22 gramos de proteína con 206 calorías, la pechuga demuestra ser más eficiente si lo que se busca es maximizar el aporte proteico sin sumar grasas ni azúcares. Además, su nulo contenido en carbohidratos refuerza su perfil saludable, tal como destaca Heidi Silver, directora del departamento de Metabolismo de Vanderbilt.

La proteína no solo construye músculo: también participa en la reparación celular, el sistema inmunológico y el funcionamiento enzimático. Por ello, es especialmente relevante en personas que realizan ejercicio de fuerza o resistencia.

Un aliado para el corazón y el cerebro

El perfil graso de la pechuga —que incluye ácidos oleico y linoleico— también ha sido valorado positivamente en términos cardiovasculares. Aunque no es una cura mágica, sustituir carnes procesadas o rojas por este corte puede beneficiar la salud del corazón.

Pero hay más: su contenido en vitaminas del grupo B, especialmente B3 y B6, juega un papel esencial en el bienestar mental. Estas vitaminas intervienen en la producción de neurotransmisores clave como dopamina, serotonina y melatonina. Según Lee Murphy, de la Universidad de Tennessee, también contribuyen a la producción de ADN y a convertir alimentos en energía, lo que influye directamente en la memoria y el aprendizaje.

Otros cortes, otros beneficios

La pechuga brilla por su bajo contenido en grasa, pero otros cortes del pollo —como muslos y piernas— también aportan nutrientes valiosos, incluyendo hierro, zinc y vitamina B12. Elegir diferentes partes del pollo permite adaptar la dieta a distintas necesidades nutricionales sin perder calidad.

El alimento discreto que esconde un poder nutricional que no imaginas
© Leeloo The First – Pexels

Una receta fácil y saludable

Preparar una pechuga sabrosa y sana es sencillo. Solo necesitas:

  • 2 pechugas sin piel

  • 2 cucharadas de aceite de oliva

  • Ajo, romero, tomillo, sal y pimienta

  • Zumo de medio limón

Marina las pechugas, cocínalas 5-6 minutos por lado a la plancha y sírvelas. Una opción rápida, sabrosa y saludable.

Fuente: Infobae.

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