Imagen: Mclek / Shutterstock

A finales de agosto de 1971 Salvador Allende se re√ļne en secreto con el te√≥rico brit√°nico Stafford Beer en el palacio presidencial en Chile. Beer explica al traductor que sirve como interlocutor entre ambos un plan extraordinario: la banca, transporte, industria, miner√≠a‚Ķ toda la econom√≠a chilena podr√≠a ser cableada para alimentar datos en tiempo real en una unidad central, un ordenador cuyo software √ļnico y especial podr√≠a administrar los recursos del pa√≠s y detectar los problemas antes incluso de que surjan. Un sistema pionero cuando ni siquiera exist√≠a Internet, un sistema que convertir√≠a a Chile en una naci√≥n rica y adelantada a su tiempo. Allende respondi√≥ de la √ļnica forma que pod√≠a hacerlo: ‚ÄúBeer, comienza en cuanto puedas este proyecto‚ÄĚ.

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Stafford Beer ya era por aquel entonces un teórico y experto en cibernética reconocido mundialmente. Salvador Allende por su parte era el presidente socialista y líder electo de una Chile empobrecida, razón de peso para que las palabras de Beer resonaran en la cabeza de Allende como un vehículo para levantar los ánimos del castigado país.

Lo cierto es que la propuesta de Beer sigue siendo hoy un hecho insólito. A principios de los 70 la envergadura de una red como la propuesta no tenía precedentes. Pensemos que en aquella época una de las redes de ordenadores más grandes eran las no más de 15 máquinas que poseían los militares de Estados Unidos con ese pre-internet que fue ARPANET. Beer en cambio iba mucho más allá, el hombre sugería una red con cientos o miles de conexiones. Por otra parte la complejidad computacional de su concepto eclipsaba incluso a la propia NASA con la misión Apolo a la Luna que se desarrollaba por las mismas fechas.

Como decíamos, Beer ya tenía un nombre antes de aparecer en esa sala privada del palacio con Allende. El hombre trabajaba como consultor internacional y llevaba tiempo detrás de la posibilidad de implementar sus teorías de cibernética organizacional a la práctica. Fernando Flores, un ingeniero socialista que trabajaba con Allende y por aquella época nombrado Director General Técnico de CORFO (Corporación para el Fomento de la Producción de Chile), es el que contacta con el británico (era admirador de sus escritos) y los pone a ambos en esa sala.

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Lo cierto es que después de varias horas de conversación, el presidente Allende lo tiene claro, da luz verde a un proyecto que convertiría a Chile en el primer país con un gobierno cibernético, un gobierno que además actuaría por el bien de las personas. Un trabajo que debía comenzar cuanto antes.

Nixon y la CIA

Imagen: Richard Nixon. AP

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Los problemas de Chile no acababan en su territorio. Poco antes de que Allende ganara la presidencia, el presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, convocó una reunión de emergencia con miembros y empresarios destacados entre los que se encontraban el fiscal general John Mitchell, el propietario de los diarios chilenos El Mercurio y La Segunda, Agustín Edwards, o el mismo presidente de Pepsi (Cola) Donald Kendall.

El motivo de la reuni√≥n era la preocupaci√≥n de los mismos empresarios acerca del futuro que tendr√≠an sus empresas en Chile con Allende como presidente. Seg√ļn explican, un presidente socialista es lo peor que puede ocurrirle al pa√≠s y a la propia democracia, por tanto debe intentar evitar el mandato.

Cuando acaba la reuni√≥n Nixon se re√ļne con el director de la CIA, Richard Helms, para intentar resolver cuanto antes el ‚Äúproblema‚ÄĚ de Chile. No sabemos de qu√© manera, pero la historia y los documentos indican que de ese encuentro sale un objetivo claro: Helms tiene instrucciones inequ√≠vocas para organizar un golpe de estado militar con el que evitar que Allende llegue al poder. Se le asignan 10 millones de d√≥lares para una operaci√≥n que se conocer√° hist√≥ricamente como Proyecto Fubelt (o Track II).

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Así, el 22 de octubre de 1970, una cuadrilla de la extrema derecha financiada por la CIA lleva a cabo una emboscada a un coche del gobierno en Santiago. En su interior estaba el general René Schneider, comandante en jefe del ejército chileno. La CIA lo consideraba un obstáculo debido a sus dudas sobre la intervención militar en el proceso de las elecciones, así que la idea era provocar un secuestro con el fin de provocar la intervención de las fuerzas armadas y evitar la sesión del Congreso. Los medios de Edwards culparían a la izquierda para avivar el golpe.

Al final y después de varios intentos fallidos, ese 22 de octubre el general recibe tres disparos en una emboscada y moría tres días después. No era lo que habían planeado. La consiguiente indignación nacional consolidó el proyecto de Allende y este fue ratificado dos días después.

Preparativos para una internet socialista y revolucionaria

Imagen: Allende con Alejandro Lanusse en 1971. AP

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Tras el primer encuentro entre ambos Beer fue ense√Īando las claves de su proyecto a Allende en las siguientes citas. Era una √©poca donde la cibern√©tica era un √°rea ciertamente oscura aunque creciente en cuanto a estudios que trataban de maximizar la eficiencia de la organizaci√≥n a trav√©s de la recolecci√≥n de datos y el an√°lisis estad√≠stico. Y precisamente este era el campo en el que sobresal√≠a Beer, qui√©n ya ten√≠a gran prestigio con la aplicaci√≥n de sus principios cibern√©ticos para grandes organizaciones multinacionales.

No solo eso, Beer también había escrito una colección de libros y documentos acerca de la cibernética entre las que describía un gobierno utópico que hipotéticamente usa la cibernética para reemplazar a la burocracia y responder a las necesidades de la población. Con Chile el hombre vio la posibilidad de llevar a la práctica la teoría.

Su teor√≠a se basaba en implantar su Modelo de los Sistemas Viables. Beer le cont√≥ a Allende que las grandes organizaciones son como vivir, pensar o sentir, y que estas deb√≠an imitar los √©xitos que la evoluci√≥n hab√≠a desarrollado en los seres humanos. De esta forma, el te√≥rico explicaba que los modelos de negocio deb√≠an ser como ‚Äú√≥rganos‚ÄĚ aut√≥nomos ‚Äúpero interdependientes y gestionados‚ÄĚ por un ‚Äúcerebro‚ÄĚ con sistemas automatizados. Es decir, que Beer quer√≠a implantar un sistema ‚Äúnervioso‚ÄĚ el√©ctrico en la sociedad de Chile, un sistema donde todos los componentes estuvieran conectados entre s√≠ por una red de comunicaci√≥n nacional, lo que a posteriori supondr√≠a un estado igualitario.

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Inicio del Proyecto Cybersyn

Imagen: M√°quina de teletipo utilizada para Cybersyn. Wikimedia Commons

Tras la aprobación del proyecto experimental Beer y Fernado Flores comienzan a trabajar inmediatamente. Beer ya tenía desarrollado el plan de acción cuando llegó a Chile. Anticipándose al posible bajo presupuesto y una infraestructura deficiente, el hombre idea para los cientos de conexiones de la red funcionen a través de las máquinas teletipo.

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Es posible que fueran un poco antiguas, pero Chile contaba con un gran n√ļmero y eran relativamente baratas. Por aquella √©poca contaban con alrededor de 500 m√°quinas sin emplear adquiridas durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva. De esta forma, cada m√°quina ser√≠a instalada en una f√°brica de Chile.

Cada una de ellas ven√≠a a ser una mezcla entre un tel√©fono antiguo y una m√°quina de escribir el√©ctrica. Cuando una unidad de estos teletipos se conectaba a otra a trav√©s de la l√≠nea telef√≥nica, los cabezales de impresi√≥n de salida ‚Äúescrib√≠an‚ÄĚ desde el teclado remoto y viceversa, por lo que ven√≠a a ser una especie de precursor de lo que hoy entendemos como mensajer√≠a instant√°nea en los tel√©fonos y tabletas.

Luego, en el centro de control en Santiago, un computador procesaba a diario la informaci√≥n recibida de las f√°bricas, al procesarla obten√≠a una serie de predicciones a corto plazo junto a recomendaciones para realizar mejoras. En este punto exist√≠an hasta cuatro niveles de control, si el nivel de control inferior no pod√≠a solucionar un problema en un intervalo de tiempo determinado, el nivel superior era notificado al respecto. Por √ļltimo, los resultados eran discutidos en la sala de operaci√≥n y se elaboraba un plan global.

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Imagen: Pantallas del centro de control. Wikimedia Commons

El software de la computadora central, con nombre en código Cyberstride, se desarrolló principalmente a través de una firma británica de programación utilizando el lenguaje de programación DYNAMO. Este conjunto de algoritmos usaría datos en tiempo real y a largo plazo para detectar y predecir los problemas de la economía.

Beer y su equipo dise√Īan una sala de control central futurista, donde un grupo de responsables de la pol√≠tica chilena podr√≠an observar en tiempo real todos los datos e intervenir en la econom√≠a cuando fuera necesario. No s√≥lo eso, tambi√©n tendr√≠an acceso a un simulador sofisticado de econom√≠a que les permitir√≠a poner a prueba hip√≥tesis antes de implementar un nuevo plan de acci√≥n.

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La suma de todas las partes ser√≠a lo que se ha llamado Proyecto Cybersyn, un acr√≥nimo de ‚Äúcibern√©tica‚ÄĚ y ‚Äúsinergia‚ÄĚ que a su vez ten√≠a una serie de ‚Äú√≥rganos‚ÄĚ vitales; el primero era Cybernet, la m√©dula espinal que facilitar√≠a la comunicaci√≥n entre los √≥rganos (la red de comunicaciones entre empresas y el gobierno), luego estar√≠a el software Cyberstride, algo as√≠ como el cerebro de la bestia, y por √ļltimo esa sala de control donde el hombre acaba adoptando las decisiones.

Beer y el equipo de trabajo de Cybersyn tambi√©n llevan a cabo un experimento paralelo con el que quer√≠an tratar de medir la felicidad de la poblaci√≥n, un sistema bajo el nombre de Proyecto Cyberfolk. ¬ŅC√≥mo? De manera aleatoria, varios hogares seleccionados se podr√≠an conectar con una peque√Īa caja electr√≥nica que ten√≠a un bot√≥n que se giraba al estilo del volumen en un equipo de sonido. En cualquier momento los ciudadanos podr√≠an girar el mismo para indicar su nivel actual de satisfacci√≥n con el gobierno.

De esta forma podr√≠an dividir las √°reas en sectores. Cada resultado del bot√≥n se reflejaba en conjunto en un gr√°fico que a trav√©s de la media daba como resultado ‚Äúsatisfactorio‚ÄĚ o ‚Äúen desacuerdo‚ÄĚ. Fue lo que Beer denomin√≥ Algedonometer y deb√≠a haber sido una herramienta democr√°tica de decisiones del gobierno con la participaci√≥n del pueblo.

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Algo muy parecido a lo que hoy pueden ser las encuestas (quizá hoy más que nunca criticadas) pero con un gran problema, era una tecnología demasiado adelantada a su tiempo como para ser aplicada en un sistema social. Además, los grupos de la oposición al gobierno argumentaron que este sistema podría acabar siendo una herramienta de control de la población.

Principio y fin de Cybersyn

Imagen: Sala de control. Wikimedia Commons

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Mientras tanto, los esfuerzos de Estados Unidos para socavar al presidente electo de Chile seguían en marcha y comenzaban a dar sus frutos. El gobierno de Nixon y la CIA instaron a los gobiernos, bancos y corporaciones a que detuviesen cualquier envío de dinero, materiales de construcción, maquinaria o similares a la Chile socialista de Allende. De esta forma, la ayuda externa se redujo drásticamente, las piezas de fábrica llegaron a ser escasas, la demanda de cobre chileno se evaporó… y a medida que aumentaba la escasez, el gobierno promulgaba reformas fiscales y aumentaba los salarios de la clase baja para que los consumidores pudieran permitirse necesidades, lo que a su vez elevó la inflación. En ese contexto de bomba económica a punto de explotar la oposición comenzaba a festejar lo que estaba por venir.

El equipo de Cybersyn es consciente de que su sistema de economía de monitorización podría ayudar a reducir el colapso económico, así que se apresura a establecer las primeras conexiones en un plazo de dos meses. En julio del 72 se da luz verde con 65 sitios de propiedad estatal conectados y alimentando la información del prototipo de software Cyberstride, es un comienzo pero falta tiempo para que funcione correctamente.

Un mes más tarde la situación económica estalla, comienzan las manifestaciones violentas en las calles de Santiago. El gobierno declara el estado de emergencia. Más huelgas, enfrentamientos, bloqueos, destrucción de bienes de consumo básico en revueltas, estos bienes comienzan a escasear, aparición de los militares…

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En ese momento surge de nuevo Fernando Flores, quien se pone al frente de Cybernet. Flores se encuentra en la sala central, observando las se√Īales que mandan las m√°quinas de teletipo. Tiene una idea: Cybersyn ya pose√≠a ‚Äú√≥rganos‚ÄĚ y un ‚Äúsistema nervioso‚ÄĚ, s√≥lo le falta para llegar a ser √ļtil un funcionamiento cerebral. El hombre y un grupo de programadores de CORFO inician la programaci√≥n. Con gran rapidez logran el funcionamiento de un software provisional en la unidad central, env√≠an las instrucciones a los operadores de los teletipos leales al gobierno en todo el pa√≠s y hacen funcionar a Cybersyn.

Las huelgas y los bloqueos de carreteras son identificados por Cybersyn, quién coteja los datos y comienza a ofrecer rutas alternativas a los conductores con las que entregar alimentos, combustible, piezas de repuesto y otras necesidades. La herramienta cibernética había comenzado a funcionar y estaba siendo de gran ayuda.

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Pasados unos meses, ya a principios de 1973, el software Cyberstride todavía estaba en sus comienzos aunque mostrando el gran potencial que tenía. El problema fue que el gobierno de Allende se derrumbaba. El equipo de Cybersyn acabó anunciando el software a los líderes mundiales con la esperanza de que estos vieran el monitor de economía cibernético con visión de futuro y descongelaran sus políticas hacia Chile.

Ocurrió que poco antes del anuncio se filtró en el medio británico Observer un artículo donde venían a decir que Chile estaba siendo dirigida por un ordenador dictador que acabaría gobernando la economía y manipulando a la población. Todo muy amarillista pero tremendamente efectivo. Beer y Flores intentaron explicar que esto no era así y que el ordenador no daba órdenes ni tenía control sobre la economía, más bien ofrecía información para la toma de decisiones.

Dio igual. A Observer se sumaron m√°s medios con todo tipo de informaciones inexactas y alarmantes con un fondo orwelliano de 1984, incluso New Scientist lleg√≥ a catalogar, de tener √©xito Cybersyn y Cyberfolk, como ‚Äúel arma m√°s poderosa jam√°s creada‚ÄĚ.

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La situación sólo empeoró con el paso de las semanas y los meses hasta el 11 de septiembre de 1973. En ese momento Allende recibe la noticia de que la Armada de Chile se había vuelto contra él. Los hombres del ejército, la marina y la fuerza aérea rodearon el palacio presidencial. El teléfono del presidente suena, se pide la renuncia inmediata y la entrega incondicional de Allende.

Imagen: Bombardeo al Palacio. Wikimedia Commons

Allende se niega, se dirige a la sala de comunicación del palacio y le habla a la ciudadanía con una emisión en directo. Pinochet finalmente ordena a la fuerza aérea el ataque al palacio. Allende ordena a su equipo que se rindan y este se dirige a su oficina, lugar donde se suicidaría. Tras su muerte, el ejército también destruye el centro de control y todo lo relacionado con Cybersyn.

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De la misma forma mor√≠a el plan m√°s ambicioso en el pre-internet hist√≥rico, donde las m√°quinas estuvieron muy cerca de desarrollarse como nunca antes se hab√≠a ni siquiera so√Īado. Hoy es imposible saber hasta donde habr√≠a llegado este sue√Īo de Beer que acept√≥ Allende como una suerte de Internet socialista para el pueblo. Y quiz√° m√°s importante, tampoco sabremos si realmente podr√≠an haber revolucionado la econom√≠a chilena‚Ķ y posiblemente la del mundo entero.


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